Madonna se puso «mini» y mallas, y Ford le quitó el techo al Escort
En los años 80 el «aerobic», la gimnasia al ritmo de la música (¿recuerdan a Eva Nasarre y su «Puesta a punto» en TVE?), hace furor.
En la calle se empiezan a ver mallas, leotardos, calentadores de piernas, y zapatillas de deporte como algo cada vez más habitual.
Las jóvenes, que escuchan el álbum «Like a Virgin» de Madonna lanzado en 1984, imitan sus faldas cortas sobre mallas… Y los fabricantes generalistas «destapan» sus modelos más populares: los «cabrio»(la palabra se hizo muy popular) aparecían en todos los catálogos (en papel, claro, nada de pantallas…) de los grandes fabricantes haciendo soñar a muchos con playas al sol, en veranos en la costa.
Aunque, en realidad, lo menos adecuado para disfrutar de un descapotable es el verano, o circular bajo el sol.
Pero ya saben, los estereotipos están ahí.
Así que vamos con nuestra historia.El Ford Escort ha sido uno de los modelos más populares de la firma del óvalo en Europa.
Nacido en 1968, su éxito comercial iría de la mano de sus triunfos en competición.Del Escort, entre su nacimiento en 1967 y su final en 1999, cuando da paso al Focus, hubo seis generaciones.
Nacida en 1983, la tercera, el MK3, marca el paso de la propulsión trasera a la tracción delantera y también es la primera que incorpora una versión descapotable.El Escort cabrio, único descapotable de Ford desde el final del Corsair en los años sesenta, y elaborado sobre la versión tres puertas del Escort Mk3, se presenta en la primavera de 1984.Ford encargó a Karmann la elaboración del Escort descapotable CopilotoLos hombres de Ford fueron mucho más allá de «quitar» el techo al Escort de tres puertas.
En realidad, el ochenta por ciento de los elementos exteriores eran específicos, contribuyendo a hacer de él un modelo singular.Al igual que Volkswagen con el Golf descapotable, Ford recurrió al especialista Karmann.
Esta firma, fundada en 1901 por Wilhelm Karmann y con sede en Osnabrück (Alemania), trabajó durante muchos años como subcontratista para diferentes marcas, siendo la empresa independiente del sector más importante en su país -llegó a tener 9.000 empleados- hasta su bancarrota en 2010.Fabricantes como Mercedes, Porsche, Volkswagen o Renault, recurrieron a Karmann para la fabricación de versiones especiales, sobre todo descapotables, coupés o coupés-cabrio .
Y Ford lo hizo para su Escort.Descapotable para la familiaSin duda el Escort descapotable no tenía el carisma del Golf, a pesar de una estética muy lograda, pero jugaba una baza sin competencia: era uno de los pocos descapotables disponibles en el mercado que ofrecía cinco plazas, adaptándose así a las necesidades de matrimonios con tres hijos, muy habituales en la década de los 80.
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