Los 5 principales centros del poder político en España en vacaciones
Cuando el poder se va unos días de vacaciones, no siempre cierra por descanso. Palacios, fincas y residencias oficiales se convierten cada verano (y algún invierno) en despachos discretos donde se recibe a presidentes, ministros y líderes extranjeros. De Marivent (Mallorca) a Quintos de Mora (Toledo), cinco han sido los refugios que han servido principalmente durante décadas para mezclar descanso, política y diplomacia lejos del protocolo y de los focos de Madrid central.
El Palacio de Marivent mira al Mediterráneo, pero en verano también mira a la política. La residencia mallorquina de la familia real, propiedad de la administración autonómica, funciona cada agosto como una prolongación de Zarzuela. Allí recibió Felipe VI el 6 de agosto a Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, en plena crisis migratoria y fronteriza . Vivas salió con un mensaje: el Rey mantiene su compromiso de realizar una visita oficial a la ciudad autónoma que jamás ha pisado hasta ahora, tampoco como Príncipe de Asturias.
Los precedentes explican hasta qué punto las vacaciones no han vaciado la agenda. En 2013, Juan Carlos I despachó con el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, mientras España y Reino Unido mantenían abierto el pulso por Gibraltar . En agosto de 1985, otro jefe del Ejecutivo, Felipe González, informó al Rey sobre los últimos atentados cometidos por la banda terrorista ETA. Y en 1993 acudió Pedro Solbes, recién nombrado ministro de Economía y Hacienda, para analizar la crisis económica y las medidas que iba a tomar el Gobierno. En Marivent cambia el escenario; los asuntos de Estado, no.
La Mareta nació para el descanso y terminó haciendo sitio a la política. La residencia de Costa Teguise, regalo de Hussein de Jordania a Juan Carlos I y después incorporada a Patrimonio Nacional, ha acogido encuentros al más alto nivel. Allí, Felipe González y Helmut Kohl hablaron en 1991 del futuro de Europa tras la reunificación alemana; y en 2003 José María Aznar recibió a Gerhard Schröder cuando la guerra de Irak dividía a los gobiernos europeos. Aznar también almorzó allí con los Reyes en enero de 2000, durante la estancia en la que murió María de las Mercedes, madre de Juan Carlos I.
La casa conserva además una curiosa excepción: Mijaíl y Raísa Gorbachov pasaron varias semanas de vacaciones en La Mareta en 1992 y el Gobierno canceló las visitas oficiales previstas precisamente para que pudieran descansar. Pedro Sánchez ha recuperado con frecuencia la residencia como retiro presidencial: en 2024 recibió allí a Salvador Illa poco después de su llegada a la Generalitat y este verano de 2026 ha vuelto a instalarse en La Mareta.
Diecisiete días antes del 23-F, el militar Alfonso Armada se reunió con Juan Carlos I en Baqueira. El general contó después, durante el juicio por el golpe, que había sido invitado a cenar con los Reyes el 6 de febrero de 1981; la cita prevista en un restaurante se canceló por la muerte de Federica de Grecia, madre de la Reina Sofía, y Armada terminó en La Pleta, donde estuvo con el Monarca.
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