La experiencia de Paula Echevarría con sus hijos en redes, según la psicología: "No hay que tener miedo, sino entender que proteger su privacidad también es proteger su huella digital”
Subir una foto bonita de nuestros hijos a redes sociales o proteger su intimidad a toda costa es una duda recurrente para muchos padres. Encontrar ese punto medio entre compartir el orgullo de la crianza y cuidar su huella digital no siempre es fácil.
Sobre este dilema reflexionaba Paula Echevarría en declaraciones a la revista ¡HOLA! , donde explicaba cómo ha gestionado la imagen pública de sus hijos a medida que han ido creciendo: " A Miki no le tapé la cara durante unos años, cuando era bebé , que podía ser ese bebé o cualquier otro y que nadie en el cole le iba a decir nada. Pero considero que hay unos años, más o menos donde está Miki ahora y hasta cuando dejé de tapar a mi hija hace unos años, que hay que protegerles", apuntaba la actriz asturiana. " Lo de destapar a Daniella hace unos años fue porque ella quiso y para que cuando cumpliera 18 no se hiciera el despixelado como si fueran a destapar a la Gioconda y creo que lo hicimos bien, porque, de verdad, el día que mi hija cumplió 18 años no había ni un paparazzi en la puerta de mi casa para verle la cara. Empezamos su padre y yo poco a poco a dejarla ver un poquito, cuando ella también dio su consentimiento, que me parece fundamental".
El debate sobre el sharenting —o cuánto mostramos de la vida de nuestros hijos en redes sociales— nos toca de cerca a casi todos los padres. ¿Hasta qué punto debemos pedirles permiso? ¿Qué implicaciones emocionales tiene para un niño crecer con o sin esa exposición? Analizamos todas estas dudas con Beatriz Gil Bóveda , psicóloga especialista en autoestima y bienestar emocional, y CEO de Psique Cambio.
Paula Echevarría señala la importancia de cuidar la sobreexposición de sus hijos. Desde la psicología, ¿qué implicaciones emocionales y de desarrollo tiene para un niño crecer sabiendo que su privacidad ha sido preservada frente a la exposición pública?
No podemos afirmar que un niño vaya a estar psicológicamente mejor por no haber aparecido en redes, igual que aparecer en las redes de sus padres no implica necesariamente un daño emocional. Creo que es importante no generar esa culpa. Lo que sí conseguimos al preservar parte de su privacidad es dejarle algo muy valioso para el futuro: la posibilidad de decidir qué quiere mostrar de sí mismo cuando tenga capacidad para hacerlo. No construimos toda su identidad digital antes de que pueda participar en ella. Y hoy añadiría también la seguridad. Una vez que publicamos una imagen perdemos parte del control sobre dónde puede terminar, quién puede guardarla o cómo pueden utilizarla. Con la inteligencia artificial, además, una fotografía real puede manipularse para generar imágenes falsas. Por eso no se trata de tener miedo, sino de entender que proteger su privacidad también es proteger su huella digital.
La actriz tomó la decisión de proteger estrictamente la imagen de su hija mayor cuando era pequeña y comenzar a mostrarla de forma gradual a medida que crecía.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.hola.com — el contenido pertenece a Hola!.