Mucho daño en muy poco tiempo en Asaja
Durante 24 años tuve el honor de presidir Asaja Córdoba.
Cuando llegué, en el año 2000, la organización atravesaba enormes dificultades.
Con esfuerzo y, sobre todo, gracias a que formamos un gran equipo, conseguimos convertirla en una entidad fuerte, respetada, presente en los grandes foros y al servicio de agricultores y ganaderos.Por eso me resulta doloroso contemplar lo que está ocurriendo.
Y debo empezar por reconocer que abrir paso a Fernando Adell para que me sucediera después de muchos años a mi lado fue un gran error.
Creí en su palabra cuando aseguró que mantendría una línea de continuidad y consenso.
Pedí apoyos para él y animé a la mayoría de miembros de la Junta Directiva a acompañarlo.
Me equivoqué.
Nos equivocamos todos los que confiamos en él.
La realidad vista ahora es que nos engañó a todos.Lo que más me duele no es haber errado en una persona, si no comprobar cómo ésta, en tan poco tiempo, ha roto buena parte de lo construido durante décadas.
Donde había consenso, hoy hay enfrentamiento.
Donde había diálogo, hay desprecios hacia quienes discrepan.
Donde había respeto por el trabajo realizado, hay un empeño en desacreditar ese legado.
Y donde Asaja Córdoba tenía una voz firme y reconocible, hoy veo una organización cada vez más ausente y desprestigiada.Hay episodios que duelen especialmente.
En la última Asamblea se impidió la entrada a socios que acudían con poderes.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.