100 días de paz... para PP y Vox
El Gobierno andaluz ha cumplido cien días; plazo canónico , según la vieja cortesía política del siglo XX, que se dejaba para que un Gobierno marcara su impronta.
Esas antiguas prácticas de la cultura democrática están ya oxidadas y casi olvidadas.
Corren malos tiempos para la lírica, y para la cortesía.
Hoy rige el recetario resumido por el argentino Bilardo en aquel Coruña-Sevilla, cuando su masajista ayudó a un rival lesionado: «Pisalo, pisalo… al enemigo ni agua».
Aquí ya se declaraba la alerta antifascista la misma noche electoral, vaticinando el apocalipsis democrático.
Estos cien días, sin embargo, han desmentido muchos de los temores y prejuicios ante el pacto PP y Vox.
Y, ojo, esos temores y prejuicios no sólo existían en la izquierda, que profetizaba catástrofes bíblicas, sino en el propio PP y a su manera en Vox.
Pero han sido cien días de relativa paz, sin conflictos internos ni apenas ruido.Para dar con algunos decibelios de más hay que irse al día en que el Gobierno aprobó una ayuda de 25 millones para la cobertura de los menores en Ceuta, y Vox rajó de la medida. «Si la competencia la hubiese tenido este humilde consejero, nos hubiéramos opuesto» dijo Gavira.
Y esa amable objeción ha sido la máxima estridencia.
Admitamos, siquiera por comparación, que es una nadería.
De momento queda lejos eso de ver al socio de Gobierno negándose a entrar al Consejo, como ha hecho Sumar dos veces, o la vicepresidenta llamando a movilizarse, delirantemente, contra el propio Gobierno del que es vicepresidenta.Estos cien días han fluido sin apenas roces, volcados en los preparativos de los presupuestos, que es la ley fundamental que rige la acción de un Gobierno.
Es ahí, y no en los titulares, donde se retrata el Poder Ejecutivo.
Con presupuestos, hay Gobierno; sin presupuestos –según otro de esos de esos viejos estándares democráticos– se disuelve y se convocan elecciones… por más que el Gobierno de Pedro Sánchez haya protagonizado la anomalía, que quedará para la Historia, de atravesar una legislatura entera sin aprobar una sola vez cuentas del Estado.
Eso sí, no se trata de compararse con el Gobierno Sánchez, que ha marcado mínimos en casi todo.Estos cien días, tras la firma de un pacto difícil en el que el PP tuvo que tragar aceite de ricino y varios sapos cediendo en asuntos sensibles y marcos ideológicos de Vox como 'la prioridad nacional' o la Agenda 2030, no han deparado momentos críticos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.