El Ayuntamiento de Barcelona exige a un hijo la firma de sus padres fallecidos: «Los muertos no firman, alcalde»
«Alcalde, ¿cómo quiere que firmen los muertos?».
Antoni Casas ha tenido que plantear esta pregunta al Ayuntamiento de Barcelona después de recibir un requerimiento administrativo que le exige la autorización expresa y firmada de sus dos padres para acceder a los expedientes relacionados con el traslado residencial que reclamó durante más de dos años.
Ambos fallecieron mientras esperaban una resolución.
Ahora, cuando su hijo intenta esclarecer qué ocurrió, la Administración le pide las firmas de las dos personas cuya muerte acredita con los certificados que ha presentado.El caso añade un nuevo capítulo a la historia que ABC publicó el pasado mes de junio, cuando Casas denunció que sus padres habían muerto lejos de su familia sin que llegara a autorizarse su traslado desde una residencia de Vic (Barcelona) a un centro público de la capital catalana.
Tras más de 700 días de gestiones, contactos y reclamaciones, el expediente seguía sin una respuesta definitiva.
La petición que ahora ha registrado ante el Consistorio que dirige Jaume Collboni ( PSC) busca acceder a la documentación completa y conocer quién tomó las decisiones, con qué criterios y quién asume la responsabilidad.
El requerimiento municipal, fechado el 2 de octubre y referido a una solicitud presentada por Casas el 20 de septiembre, le informa de que, para tramitar el acceso a documentación con datos personales de terceros, debe acreditar su legitimación conforme a la normativa de protección de datos.
Entre las opciones que le ofrece figura la «autorización expresa y firmada de sus dos progenitores».
También contempla la posibilidad de aportar un documento que acredite una representación legal o «cualquier otro documento o medio de prueba admitido en derecho» que justifique su legitimación.Es precisamente esa primera opción la que ha provocado la indignación de Casas.
Sus padres, Ramon Casas Noguera y M.
Rosa Riera Castell , están muertos.
Él asegura que ha aportado el libro de familia y los certificados de defunción, y considera incomprensible que se le reclame una autorización que sus progenitores ya no pueden otorgar.
En su escrito, registrado el 6 de octubre, reproduce literalmente la exigencia municipal y responde: «Mis padres están muertos.
Los dos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.