Observan, por primera vez, la gravedad de Einstein en el mundo cuántico
Es la primera vez que sucede.
A pesar de que, en 2024, ya se consiguió detectar la gravedad en objetos casi tan pequeños como una partícula , un equipo internacional (entre ellos el premio Nobel Sir Roger Penrose), ha observado por primera vez un efecto de la gravedad largamente predicho sobre la caída de un objeto cuántico.
El resultado, por tanto, muestra que un principio fundamental en el corazón de la teoría de la gravedad de Einstein sigue siendo coherente con el comportamiento de la materia en el mundo de lo infinitamente pequeño.
El estudio, dirigido por la Universidad Ben-Gurion del Negev, la Universidad de Ulm y la Universidad de Oxford, se acaba de publicar en 'Science Advances'.Durante más de un siglo, los físicos se han basado en dos descripciones de la naturaleza extraordinariamente exitosas, pero incompatibles entre ellas.
Por un lado, la mecánica cuántica explica el extraño comportamiento de los átomos y otros objetos diminutos.
Por otro, la teoría de la gravedad de Einstein explica cómo caen los objetos y cómo la gravedad da forma al Universo.
Sin embargo, los físicos todavía no comprenden completamente cómo ni de qué modo encajan ambas teorías.
En el mundo cuántico, de hecho, la gravedad se convierte en una fuerza despreciable, con mucho la más débil de las cuatro interacciones fundamentales de la Naturaleza .Un muro entre dos realidadesSe trata de un problema fundamental, y durante décadas las mentes más brillantes del planeta han intentado, sin éxito, resolverlo.
La Relatividad General de Einstein es la 'dueña' indiscutida de lo inmenso: gobierna la danza expansiva del espacio, la colosal 'telaraña cósmica' y la violenta colisión de los agujeros negros.
Y la Mecánica Cuántica dirige sin rival alguno lo diminuto: rige el comportamiento de electrones, fotones y también la esquizofrénica naturaleza ondulatoria de la materia.Sin embargo, cada vez que se intentan aplicar las reglas de una de las teorías al dominio de la otra, las matemáticas no funcionan, arrojan resultados absurdos y se 'rompen'.
Ahora, los autores del nuevo estudio han diseñado un experimento para explorar exactamente ese límite, la 'zona cero' donde ambos mundos colisionan.
Y lo han hecho poniendo a prueba, justo ahí, el pilar más sagrado de Einstein: el principio de equivalencia.El ascensor cuántico de EinsteinEl principio de equivalencia es asombrosamente intuitivo.
Establece que, para un observador en caída libre, la gravedad desaparece localmente.
Es el célebre experimento mental del ascensor de Einstein: si el cable de la cabina se rompe y caes, flotarás en el interior sintiendo ingravidez, exactamente igual que si estuvieras en el vacío del espacio profundo.
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