Un enorme objeto choca contra la Luna y deja un cráter del diámetro de dos campos de fútbol y un edificio de 15 plantas de profundidad: "Pasa una vez cada 100 años"
Una mancha brillante rodeada por un halo oscuro llamó la atención de Robert Wagner mientras revisaba un mapa de la Luna.
Lo que parecía una anomalía terminó revelando un impacto excepcional: un nuevo cráter lunar, bautizado como McGetchin , cuya formación ha sido reconstruida gracias a las imágenes de la misión Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA.
El hallazgo se describe en dos trabajos publicados en Science Advances y permite observar con un nivel de detalle poco habitual cómo cambia la superficie lunar tras una colisión.
Wagner, especialista en procesamiento de imágenes de Intuitive Machines que trabaja con los datos del sistema de cámaras LROC, detectó la señal durante una comprobación rutinaria realizada el 24 de octubre de 2025 .
Al comparar fotografías tomadas en distintos momentos, comprobó que aquella zona había sufrido una transformación considerable.
"Simplemente me detuve, dejé todo lo que estaba haciendo y empecé a investigar qué era aquella mancha", explicó el científico al relatar el momento del descubrimiento.
Las imágenes anteriores y posteriores permitieron acotar la formación de McGetchin entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024 , cuando un cometa o asteroide de un tamaño comparable al de un edificio de entre tres y seis plantas golpeó el borde oriental de la Luna.
El resultado fue un cráter de 222 metros de diámetro , aproximadamente la longitud de dos campos de fútbol, y de 43 metros de profundidad , una dimensión similar a la altura de un edificio de unas 15 plantas.
Un impacto que ocurre una vez por siglo La magnitud del choque convierte este episodio en una rareza incluso para un mundo constantemente expuesto a objetos espaciales .
Los investigadores calculan que un impacto capaz de producir un cráter de estas dimensiones sucede en la Luna aproximadamente una vez cada 100 años o incluso con menor frecuencia.
La ausencia de una atmósfera que frene o destruya las rocas entrantes facilita que estos cuerpos alcancen directamente el suelo lunar y liberen allí toda su energía.
La Luna, antes y después del impacto (NASA) La LRO lleva más de 17 años orbitando la Luna y durante ese periodo ha permitido identificar al menos 1.000 nuevos cráteres de impacto, además de unas 100.000 modificaciones de la superficie relacionadas con colisiones o con los materiales expulsados por ellas.
La mayoría son mucho menores que McGetchin.
Los científicos estiman que cada año aparecen alrededor de 140 cráteres de unos 7 metros de diámetro que pueden distinguirse en las imágenes orbitales, mientras que innumerables impactos microscópicos dejan huellas demasiado pequeñas para ser observadas desde la órbita.
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