Un pájaro diminuto revoluciona Mieres: la aparición de una curruca gavilana, vista solo 14 veces en España, desata una peregrinación ornitológica
Si usted no es ornitólogo, la frase “curruca gavilana en Mieres” quizá no le diga absolutamente nada.
Para quienes miramos pájaros, equivale a ver un cometa desde el balcón.
Pero mejor hagamos un examen a vista de pájaro, para no confundir plumaje.
Solo adelanto un detalle: tirarles fotos a estas aves es esencial, pero si lo hacen un puñado de aficionados con carísimos teleobjetivos, es normal que cualquiera que lo vea por la calle piense que son unos ladinos paparazzi intentando cazar a la influencer de turno.
Qué pasó.
El 12 de octubre, Clemente Álvarez Usategui, responsable de la Coordinadora Ornitológica de Asturias, paseaba por el parque Aníbal Vázquez, en La Mayacina, como hace casi a diario desde finales de julio.
Había notado que el parque funcionaba como corredor para aves migratorias, así que iba cada día.
Esa mañana, entre los arbustos, fotografió una curruca gavilana.
Según contó él mismo , es la cuarta vez que se ve en Asturias y la número 14 en España.
Los registros públicos de observación sitúan al ave en el parque el 12 y el 13 de octubre, y un observador la calificó de una de las rarezas del otoño asturiano.
Quién es.
Mide 15,5 centímetros y alcanza entre 23 y 27 de envergadura.
Diminuta comparado con una paloma, enorme para una curruca (porque pesa entre 26 y 30 gramos ).
El macho adulto luce dorso gris plomizo, pecho y flancos barrados como un gavilán y ojo amarillo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.xataka.com — el contenido pertenece a Xataka.