Con el toples tenemos la piel muy fina
La teta es mágica, generadora de vida, pero desconocida para el hombre.
Por tanto, éste debe temerla.
Puede ser maligna, poderosa.
Manténgala a raya.
A ellas y a sus dueñas.
El 'pueden más dos tetas que dos carretas' venía a decir: hombre, cuídate de la mujer que te engatusa con sus encantos.
Por eso, quizá, durante tanto tiempo fueron otros, no nosotras, quienes nos decían qué teníamos que hacer con nuestras propias tetas.En el 'pasarlo teta' no hay confrontación de sexo: la teta del disfrute es la de la mujer.
Las nuestras tienen la función de amamantar a las crías.
Son zona erógena, erótica y, por lo tanto, motivo de disputa, de honra, de jaleo.
Ay, las peras, los melones, las domingas (por uvas gigantes) lo que habéis dado que hablar.Una teta paralizó este país una Nochevieja, o más bien ¿un pezón? Dicen que amamos tanto los besos porque nos recuerdan a cuándo mamábamos.
Ojo que todos no lo hemos hecho.
Hay madres que no pueden, otras que no quieren e incluso pediatras que por allá por los 70 recomendaban no amamantar.
Afirmaban que la leche de fórmula era mejor.
Tanta gente siempre con opinión y negocio sobre las tetas ajenas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.