Los trenes «refurbished» de Óscar Puente
Hay un chiste que retrata con ironía y dureza la pobreza.
Un niño le pregunta a su madre: «Mamá, ¿cuándo podremos comer pan de hoy?», y ella le responde: «Mañana, hijo, mañana».
Es el retrato de quien nunca puede llegar a lo nuevo, a aquello que para otros es habitual, y tiene que conformarse con lo que los demás desechan.
Algo parecido ocurría cuando los hermanos pequeños heredaban, con mayor o menor ilusión, la ropa de sus hermanos mayores o cuando los hijos utilizaban el coche de sus padres.Pero el concepto de utilizar «lo usado» se ha puesto de moda bajo la excusa de la sostenibilidad.
Se ha acuñado incluso un nuevo término para productos que se venden como «casi nuevos» o en buen estado: reacondicionados o refurbished.
Muchas tiendas online cuentan ya con apartados de productos reacondicionados donde se pueden adquirir artículos procedentes de devoluciones, exposiciones o reparaciones a un precio inferior.
Es una opción perfectamente razonable cuando el consumidor sabe exactamente lo que está comprando.
Otra cosa es presentar como nuevo aquello que no lo es.Algo así ha sucedido con el ministro de Transportes, Óscar Puente , y su anuncio a bombo y platillo de la llegada de nuevos trenes para el servicio de Cercanías de Valencia .
La noticia era, evidentemente, de las que se reciben con satisfacción.
Un buen servicio ferroviario resulta fundamental para la movilidad y también puede contribuir a aliviar la crisis de vivienda: cuando el transporte público funciona, no es imprescindible vivir cerca del lugar de trabajo.Desgraciadamente, en nuestra Comunidad arrastramos muchas carencias, y no solo en Valencia.
En la provincia de Alicante basta con mirar por ejemplo la línea que conecta dos de las principales ciudades de la autonomía para comprobarlo, con trenes que acumulan más de cuarenta años de servicio.Vista la necesidad, era lógico que fuese bien acogida la noticia de que el ministro traía bajo el brazo nuevos trenes.
Puente, en horas bajas después de un enfrentamiento absurdo e innecesario con la Corona, parecía dispuesto a darse un baño de masas y se vino a nuestra tierra.
Pero la alegría duró poco.
Los medios independientes descubrieron que de nuevos tenían poco: eran trenes refurbished, procedentes de las Cercanías de Madrid con más de veinte años de servicio, mientras que la capital sí recibirá convoyes nuevos a estrenar que, para más inri, se fabrican en la propia Comunidad Valenciana.Reutilizar material ferroviario que se encuentra en buen estado es perfectamente razonable.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.