¿Por qué los zapatos aprietan más después del verano? Una podóloga explica qué ocurre
¿Sigues llevando el pie al aire o ya lo has encerrado en zapatos y zapatillas? Después de meses utilizando sandalias o yendo descalzo directamente, toca volver a pasar muchas horas dentro de un zapato cerrado, y es entonces cuando pueden aparecer las rozaduras, las ampollas, los callos o la presión en los dedos .
También esa sensación tan habitual de que los zapatos de siempre ahora aprietan más de la cuenta.
Incluso parece que quedan pequeños.
Pero ¿por qué ocurre si seguimos utilizando la misma talla? ¿Tenemos que comprar una más o quizá estamos pasando por alto otros aspectos del calzado? La podóloga Neus Moya explica que "el problema no es volver a los zapatos cerrados, sino hacerlo con un calzado que comprime el pie o limita más el movimiento de lo necesario".
Desde esta perspectiva, el calzado barefoot puede ser una opción para algunas personas, aunque no existe un único tipo de zapato adecuado para todos.
Estas son las diez cuestiones que deberíamos tener en cuenta al elegir nuestro calzado este otoño.
1.
Que sea la talla correcta no significa que quede bien La talla indica sobre todo la longitud del pie.
Pero no dice nada sobre su anchura, su volumen o la forma de la puntera.
Dos zapatos de la misma talla pueden quedar de forma muy diferente.
Por eso, como explica Neus Moya, " la pregunta no es solo '¿me queda?', sino '¿puedo moverme naturalmente dentro de él?'" .
2.
El zapato no tiene que "darse de sí" Un zapato nuevo no debería doler hasta que el material ceda.
Una sensación diferente al estrenarlo puede ser normal, pero las rozaduras, ampollas, callos o dolor son señales que conviene revisar.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.20minutos.es — el contenido pertenece a 20 Minutos Salud.