Escándalo en una clínica de reproducción: «Elegí un donante danés y mi hijo es de origen turco»
Al menos 30 niños, la mayoría británicos, podrían haber sido concebidos mediante fecundación in vitro en el norte de Chipre con esperma u óvulos de donantes distintos de los seleccionados por sus padres, según una investigación de la BBC que amplía un caso destapado el pasado mes de marzo.
Once de los menores se han sometido a pruebas de ADN cuyos resultados apuntan a que tienen ascendencia genética de Turquía o de otros países de su entorno, pese a que sus padres aseguran haber elegido donantes de otros países europeos.Las familias habían viajado al norte de Chipre para someterse a tratamientos de fertilidad atraídas por precios más bajos que los del Reino Unido y una amplia oferta de donantes, condiciones que, según la BBC, han convertido este territorio en uno de los destinos elegidos por ciudadanos británicos que buscan reproducción asistida en el extranjero.
Cabe recordar que la zona septentrional de la isla está bajo el control de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, reconocida internacionalmente únicamente por Turquía, y las normas de la Unión Europea no se aplican allí.Las familias entrevistadas por el medio británico aseguran que seleccionaron cuidadosamente a los donantes a partir de información sobre su historial médico, aspecto físico, personalidad, educación y aficiones.
Para algunos, además, era importante que sus hijos pudieran conocer algún día la identidad del donante.
Lo que ahora cuestionan es que el esperma o los óvulos utilizados en sus tratamientos fueran realmente los que habían elegido.El foco en Dogus IVF CentreLa mitad de los 30 casos identificados por la BBC está relacionada con Dogus IVF Centre, una clínica de fertilidad del norte de Chipre.
En muchos de estos tratamientos aparecen involucradas tres personas: el propietario y responsable de la clínica, el doctor Sevket Alpturk; la doctora Firdevs Uguz Tip, y la coordinadora de pacientes, Julie Hodson.
Las familias sospechan que estas personas pudieron haberles proporcionado información engañosa.
Alpturk y Hodson no han respondido a las preguntas de la prensa, mientras que Firdevs niega haber cometido irregularidad alguna.El acuerdo con la clínica de Chipre incluía utilizar donantes de un banco de semen en DinamarcaUno de los casos es el de Rachel, que acudió a Dogus en 2012, cuando tenía 39 años.
Necesitaba esperma de un donante para fecundar sus óvulos y escogió un tratamiento que costaba unos 4.000 euros.
El paquete incluía, de acuerdo con la información que recibió, esperma de Cryos International, un banco de semen con sede en Dinamarca.Rachel eligió en la página web de Cryos a un donante danés identificado con el nombre ficticio de «Ditto».
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