El mal hijo
Venimos un tiempo criticando lo que van a votar los jóvenes.
Pensamos que se equivocan, que no tienen ni puñetera idea de lo que dicen, e incluso que si buscan partidos extremos es porque no vivieron la dictadura, ni los regímenes comunistas ni nada de eso.
Como si sus padres sí lo hubieran vivido.
No nos gusta que voten algo que nosotros no votaríamos.
Sin embargo, ellos llevan un par de décadas viendo lo que ocurre con eslóganes y promesas, con la política del relato y esa narrativa paternalista que luego resulta ser una estafa.
Hay demasiados casos construidos en esta hipocresía que parece no afectar a los mayores, porque seguirán votando lo mismo pase lo que pase.
Pero resulta que sus hijos no piensan igual y eso preocupa mucho a quienes buscan hueco tras las elecciones del 29 de noviembre .
Hoy, la mayor aspiración de un chaval es heredar una casa cuando sus padres se mueran.
No pueden acceder a la vivienda de otro modo.
Durante años les dijimos que tenían que tener unos perfiles que pondría el mundo a sus pies, pero cuando han empezado a jugar se han topado con un mundo que es un balón pinchado.
Mientras, desde los medios se ridiculizan sus preferencias, se lamentan por la ideología que representan y se dice que se tragan cualquier cosa por TikTok.
Mira que tontos lo equivocados que están.
Echamos la culpa al algoritmo, pero no somos conscientes de que la polarización no la comenzaron ellos.
Se rebelan contra un poder establecido que les trata con una superioridad moral propia de quienes llevan años vaciando de principios la política.Lo ridículo de este asunto es que hemos educado a una generación para que piense por sí misma y ahora nos llevamos las manos a la cabeza porque han empezado a hacerlo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.