La Organización Marroquí de Derechos Humanos denuncia acciones «violentas» de las fuerzas españolas en Ceuta a menores inmigrantes
«Los 40.000 migrantes irregulares fueron víctimas de distintas formas de violencia».
La Organización Marroquí de Derechos Humanos (OMDH) ha elaborado un informe, comunicado por su presidente Nawfal Bouamri, en el que denuncia la existencia de violencia y abusos ocurridos en Ceuta tras la entrada ilegal los días 30 y 31 de julio, en el que alrededor de 80.000 personas entraron de forma ilegal en la ciudad autónoma.Entre esos casos de violencia mencionados, la OMDH atribuye a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado varios ataques físicos hacia los inmigrantes ilegales.
Se produjeron «intervenciones violentas de la Guardia Civil y del Ejército» español, reza el informe.
En ese sentido, las acusaciones se agravan ante la denuncia de que esos abusos se habrían perpetrado también contra menores de edad.
Cabe reseñar que la organización marroquí pese a señalar las fuerzas españolas evita definir la intervención de las autoridades de Rabat al otro lado de la frontera.
No obstante, no solo acusa a los agentes españoles de cometer actos violetos.
El escrito también señala a la ciudadanía ceutí de llevar a cabo «varios ataques» contra los inmigrantes ilegales.Otro de los reportes son las «graves irregularidades» en la identificación y entierro de los fallecidos al intentar cruzar el espigón del Tarajal.
Ante testimonios que han recabado, supuestamente «se habría decidido enterrar 60 cadáveres en un cementerio musulmán» siguiendo un criterio que han tildado de «racista» porque, según ellos, los han clasificado «únicamente en función del color de su piel».
Por ello, reclaman una «identificación precisa de los cuerpos y una comunicación rápida con las familias».
Tales acusaciones también se dirigen hacia los dueños de los comercios de Ceuta, a los que culpa de privar a los extranjeros de acceder a alimentos, agua y vivienda.
En concreto, por el «cierre de los comercios» la noche del 30 al 31 de julio, cuando se produjo la avalancha de 80.000 personas en una ciudad cuya población asciende a tan solo 3.000 personas más.
Los dueños de los establecimientos alegaron entonces que era « imposible» atenderlos y se mostraron «atemorizados» ante lo acaecido esa mañana.
Sin embargo, la organización cree que «hubo un proceso sistemático de hambre» contra los inmigrantes ilegales y que el «cierre coordinado de los comercios» ante las personas que llegaron a la ciudad buscaba generar el apetito de forma deliberada.
Según informa 'Le360, entre esas denuncias se encuentran las «posibles agresiones sexuales» que se han reportado hasta ahora en territorio ceutí.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.