Credibilidad, Prensa e IA
Hubo un tiempo en que los lectores de un periódico discutían lo que decía un artículo.
Ahora debaten quién –o qué– lo escribió.
Eso es exactamente lo que ocurrió con un texto de Ricardo Hausmann en el Financial Times.
Los editores advirtieron que el artículo estaba basado en una compilación realizada mediante IA de un texto más largo.
El resultado fue extraordinario: buena parte de los 336 comentarios dejó en segundo plano la tesis económica de Hausmann para ocuparse de la procedencia de sus frases.El análisis de los comentarios es revelador.
La reacción dominante es de indignación con el diario.
Los lectores hablan de vergüenza o de falta de respeto al suscriptor.
No protestan contra la tecnología, sino contra la ruptura del contrato implícito : si el diario presume de que no utiliza la IA, por qué acepta ese artículo hecho con IA.
Más interesante todavía es la aparición espontánea de una nueva policía estilística.
Los comentaristas buscan huellas de Claude o ChatGPT como antes los filólogos perseguían interpolaciones en un manuscrito.
El guion largo se vuelve sospechoso.
También la construcción «no es X, es Y», las antítesis demasiado pulcras o determinadas imágenes literarias.
Algunos someten el texto a Pangram y exhiben porcentajes del 72 y el 71 por ciento como si fueran pruebas de ADN.
Pero aquí comienza la parte divertida.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.