España recoge 9,3 kilos de basura electrónica por habitante al año
Según los últimos datos de Eurostat, publicados el 14 de octubre, en España se pusieron en el mercado 36 kilos de aparatos eléctricos y electrónicos por habitante en 2024, frente a la cifra de recogida oficial de residuos de esos productos, que es de 9,3 kilos por persona.
En 2024 en España, tiramos 9,3 kilos de basura electrónica por persona La agencia explica que la diferencia puede reflejar equipos todavía en uso, almacenados en los hogares o fuera de los circuitos de tratamiento monitorizados. ¿Qué son? El Ministerio para la Transición Ecológica explica que se consideran aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) "todos los aparatos que para funcionar debidamente necesitan corriente eléctrica o campos electromagnéticos; y los aparatos necesarios para generar, transmitir y medir tales corrientes y campos, que están destinados a ser utilizados con una tensión nominal no superior a 1.000 V en corriente alterna y 1.500 V en corriente continua".
Según indica, "estos aparatos pueden contener sustancias peligrosas", entre los que se encuentran, además de metales pesados, "aceites peligrosos y gases que agotan la capa de ozono o que afectan al calentamiento global".
Estos materiales "si bien son necesarias para garantizar su funcionalidad, pueden emitirse al medio ambiente o ser perjudiciales para la salud humana si, una vez que se convierten en residuos, los aparatos no se gestionen y se tratan adecuadamente".
Europa compra más aparatos de los que recoge En el conjunto de la Unión Europea se recogieron 12,3 kilos de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos por persona en 2024, frente a 32,4 kilos de nuevos equipos introducidos en el mercado.
Desde 2015, la cantidad comercializada pasó de 18,1 a 32,4 kilos por habitante, una subida del 79%.
La recogida avanzó también, pero menos, y pasó de 7,3 a 12,3 kilos.
La categoría que más impulsó el aumento de nuevos equipos fue la de grandes aparatos, en la que Eurostat incluye, entre otros, lavadoras, lavavajillas y paneles fotovoltaicos.
Las diferencias entre países resultan igualmente ilustrativas.
Bulgaria recogió 18,9 kilos por habitante, Chequia 17,8 y Francia 17,7; mientras que en la "zona baja", Chipre registró 4,7, Portugal 6 y Malta 6,4.
Esas diferencias pueden estar marcadas por los sistemas de recogida, los hábitos de consumo y la composición de los aparatos comercializados.
Del cajón al punto limpio ¿Qué debemos hacer con un aparato que ha llegado al final de su vida? El ministerio explica que los consumidores pueden entregar gratuitamente estos residuos en puntos limpios municipales y otros sistemas locales de recogida.
También pueden acudir a canales autorizados de recogida o reutilización.
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