Andalucía se engancha al boom de los pinchazos para adelgazar
Adelgazar no es fácil para muchas personas. ¿ Quién no ha hecho alguna vez una dieta, ha perdido unos kilos y los ha recuperado en cuanto ha vuelto a comer con normalidad? Por eso, los llamados fármacos para adelgazar, administrados mediante inyecciones y conocidos popularmente como «plumas» por su apariencia de bolígrafo con aguja, se han convertido en una alternativa para quienes ya lo habían intentado en otras ocasiones sin conseguir resultados duraderos.Los datos demuestran que el fenómeno de estos fármacos inyectables también se extiende en Andalucía y que ya ha alcanzado una dimensión considerable en la comunidad autónoma.
C ada vez se distribuyen más unidades y, al mismo tiempo, aumenta la demanda en las oficinas de farmacia.Los datos de distribución de Bidafarma correspondientes a los últimos seis meses dibujan un mercado en plena transformación, con los medicamentos de las nuevas generaciones de tratamientos contra la obesidad ganando un protagonismo que hace pocos años resultaba difícil de imaginar.En total, las cinco marcas recogidas en los datos — Mounjaro, Ozempic, Saxenda, Toujeo y Wegovy— suman 657.823 unidades distribuidas en Andalucía, según Bidafarma.A esta cifra hay que añadir que, según el informe Pharmalive sobre tendencias en las oficinas de farmacia españolas, elaborado por Alliance Healthcare, las ventas de estos fármacos aumentaron un 11,5% entre los meses de junio y agosto .Entre ellos destacan las 250.114 unidades de Ozempic, uno de los medicamentos que se ha convertido en uno de los nombres más conocidos de esta revolución farmacológica.
Sin embargo, sus cifras deben interpretarse con cautela: Ozempic está indicado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 , por lo que sus ventas no pueden atribuirse íntegramente a tratamientos para adelgazar.
Probablemente, buena parte de esas unidades corresponda a pacientes diabéticos, aunque la distribuidora farmacéutica no diferencia entre las distintas finalidades de las recetas.Mounjaro y Wegovy, los dos medicamentos más directamente vinculados al actual auge de los tratamientos farmacológicos contra la obesidad, suman 217.021 unidades.El contraste con Saxenda, uno de los primeros medicamentos de esta familia que alcanzó notoriedad en el tratamiento de la obesidad, resulta especialmente llamativo.
En los seis meses analizados apenas registra 1.196 unidades, frente a las decenas de miles de Mounjaro y Wegovy.
La diferencia refleja el rápido desplazamiento del mercado hacia tratamientos más recientes.La capital andaluza y su provincia aparecen como el principal foco de este mercado.
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