Jugar hasta morir
Entrenar es quizá la única manera que tiene un futbolista de retirarse sin retirarse del todo.
Pero no es lo mismo.
Siempre me dieron pena algunos entrenadores que antes fueron grandes jugadores y acabaron penando en su etapa adiestradora : me parecía que eso opacaba su anterior carrera como futbolistas.
Por supuesto, hay que seguir cotizando.
Y entrenar es un trabajo en el que, además de ganarte la vida, puedes seguir respirando el olor a césped.
El linimento ya no alivia, pero su olor rebaja la presión que padece el míster.
No es la mejor manera de distraer al instinto , pero cuela.
Todos podemos engañarnos, pero un futbolista no puede dejar de serlo jamás.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.