Si nos vence el miedo
El teólogo alemán Paul Tillich formuló una distinción que nos ayuda a comprender la condición humana.
En 'El coraje de ser', un libro publicado en 1952, Tillich establece la diferencia entre miedo y angustia.
El miedo viene motivado por las adversidades que derivan del hecho de vivir: la enfermedad, la ruina económica, la pérdida de un ser querido.
La angustia es inherente a la certeza de la muerte y la falta de sentido de la vida.
La nada nos acecha, sostiene este pastor luterano que huyó de Alemania tras el ascenso de Hitler.Tillich refexionó sobre el malestar social que impulsó la llegada al poder de un nacionalsocialismo que no dejaba de ser una respuesta a la crisis que acabó con la República de Weimar.
Hay un cierto paralelismo de aquella época con los tiempos actuales, en los que el descontento de amplios sectores de la población favorece la expansión de los extremismos.La victoria de AfD en Pomerania Occidental, un territorio de la antigua RDA comunista, y la debacle de la democracia cristiana corroboran la crisis del modelo que sustentó «el milagro alemán».
La que fuera la primera potencia industrial de Europa es hoy un país sacudido y debilitado por la globalización, el cambio tecnológico y la competencia de China.Alemania no es una excepción.
Su situación es extrapolable a muchos países europeos en los que los ciudadanos sienten amenazada su forma de vida tradicional.
La extrema derecha crece porque el Estado de Bienestar se ha derrumbado, porque los ciudadanos constatan la incapacidad de la socialdemocracia y la derecha liberal para dar respuesta a los retos.Esto empieza a ser evidente en nuestro país.
El deterioro de los servicios públicos, la carestía de la vivienda y la perdida de poder adquisitivo han provocado un enfado que Vox es la única fuerza que está rentabilizando.
A ni juicio, la polarización que alimenta Sánchez perjudica electoralmente al PP, pero fortalece el discurso de la extrema derecha sin alentar el de la izquierda.
Las encuestas revelan el profundo malestar de la población, agudizado por la falta de respuesta del Gobierno a la invasión de Ceuta.
Lo que está aflorando es un miedo que empuja a muchos ciudadanos a refugiarse en soluciones autoritarias y a perder la confianza en las instituciones.No hay ningún antídoto contra la angustia, salvo la fe en Dios.
Pero sí se puede combatir el miedo, como sostenía Tillich.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.