La Policía alerta del «otoño caliente» de los acampados: «La conflictividad social va a crecer en campaña»
La campaña electoral se ha adelantado un mes en la Puerta del Sol, y no precisamente en la Real Casa de Correos.
Los acampados desde el pasado 26 de septiembre, en un principio por mejoras para que se pueda acceder a una vivienda digna, preparan un «otoño caliente» desde sus flancos más radicales.
Uno de ellos, el MAR, ya convoca en el edificio okupa de La Rosa a unas jornadas para prepararse en ese sentido.
El Movimiento Antirrepresivo de Madrid se aupó durante los disturbios callejeros, muy graves, que siguieron al encarcelamiento del rapero Pablo Hasél, en un febrero de 2021 que parece menos lejano.
Paralelamente, los neonazis de Núcleo Nacional están 'formando' a sus cachorros en clases intensivas de boxeo y otras prácticas físicas: «Ante la inseguridad insoportable de las calles y la degradación moral, organizamos jornadas de entrenamientos para forjar patriotas fuertes y sanos».
Los ultraderechistas ya intentaron reventar la manifestación del sábado pasado en el centro de la capital, cuando tuvieron que ser embolsados por los antidisturbios en Cibeles, pues pretendían atacar a los acampados a un puñado de metros de allí.
Ahora, preparan nuevos asaltos a los de Valencia, según denuncias los propios asentados.El campamento ya se ha profesionalizado.
Cuentan con distintos canales de comunicación interna, se dividen en grupos de trabajo y hasta tienen una variopinta agenda cultural en edificios okupa.
Su radicalización es manifiesta, y así lo afirman públicamente: «Pese a que la razón de ser de la acampada comenzó siendo las demandas en materia de vivienda, ha ido tomando como suyas reivindicaciones más amplias: reivindicación de los centros sociales okupados como espacios de encuentro; defensa de los derechos de las personas migrantes; derogación de leyes represivas, como la ley Mordaza; reivindicación en materia de derechos laborales».La calle está muy caliente y los radicales saben que es su momento para captar el foco. «Hasta que no haya orden de la Delegación del Gobierno, no vamos a levantar el campamento», explican fuentes policiales de toda solvencia a ABC sobre el futuro de Sol y calles adyacentes.
Pronostican que «va a haber conflictividad social durante la campaña, con manifestaciones, concentraciones y problemas de orden público». «Cada vez llegan más colectivos más radicales, así que lo que intentamos hacer es evitar alteraciones en la seguridad», añaden, mientras que reconocen que la idea es «emplear la menor fuerza posible».Consignas políticas que están recibiendo los agentes de calle, que aprecian más extremismo «desde la votación negativa de los decretos».
Saben que, «hasta las elecciones, al menos, van a seguir acampados».
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.