Familias y docentes respaldan más inspección en las aulas: «Nuestros hijos llevan años adoctrinados»
Representantes de familias y profesores han mostrado su respaldo al envío de la Inspección Educativa a las aulas para atajar cualquier posible adoctrinamiento a los alumnos, una norma recién aprobada por la Generalitat Valenciana.
Coinciden en su valoración de que hay que preservar el «pensamiento crítico y libre» de los jóvenes.
Unos días ya después de que se conociera esta nueva normativa contenida en la Ley de Acompañamiento de Presupuestos para garantizar la «neutralidad ideológica», desde la Confederación Valenciana de APAs-AMPAs (Covapa), su presidenta, Sonia Terrero, califica de «magnífica noticia, que la Inspección Educativa esté en los centros y se controle».Sobre todo, por la realidad que han vivido durante años. «Tenemos que estar peleándonos y demostrando todo lo que ocurre en las aulas, nuestros hijos llevan años adoctrinados», ha relatado, además de comparar la actitud de algunos sindicatos del sector.«Ya estuvo la Policía Lingüística y parece que se les ha olvidado a los sindicatos, eso sí les gustaba, les venía bien y no se quejaron nunca», ha recordado Terrero,, convencida de que «es la Inspección quien debe velar» porque todo funciona correctamente en las aulas.Es más, considera crucial que cuenten con recursos y medios: «Reclamamos que se dote con más inspectores, no hay suficientes, tenemos muchos problemas de convivencia porque se tratan temas en clase que no se deberían tratar».Preguntada acerca precisamente de las reacciones de las centrales de representantes de los docentes en contra de la nueva normativa impulsada por el Gobierno autonómico de Juanfran Pérez Llorca, la presidenta de Covapa les dedica varias críticas. «Los sindicatos se han venido arriba, se creen los dioses del mundo educativo y que sólo vale lo que ellos digan y como ellos lo digan».En definitiva, la meta debe ser el aprendizaje. «Al centro educativo se va a estudiar las materias, como se había hecho toda la vida, para ser libres de pensamiento con sus ideas, no el pensamiento único», subraya Terrero, para quien «la política tiene que quedarse fuera, es un vicio mal adquirido de todos los gobiernos».La postura de las familias está clara: «No vamos a dejar que cada docente o ningún sindicato vaya a manipular la mentalidad de nuestros hijos».
Lamentan que, según su experiencia, la ley -«con sus derechos y también con sus obligaciones»- parecía hecha sólo para que la cumplan las familias y los alumnos mientras docentes y sindicatos «hacen de su capa un sayo y se creen con la libertad de decidir lo que quieren».Y, como ejemplo de esta tendencia, ha recordado la primavera de protestas, que además ahora se reanudarán en el inicio del curso, con una primera prevista para el 12 de septiembre.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.