Mandos policiales alertan de que los centros de reagrupación de Ceuta pueden convertirse en un «polvorín»
Los centros de reagrupación de inmigrantes habilitados en Ceuta se pueden convertir en un auténtico «polvorín» con enfrentamientos constantes, según alertan mandos policiales consultados por ABC.
La decisión de separar a marroquíes y subsaharianos se llevaba planteando desde hace días por los jefes del dispositivo de seguridad porque la tensión entre ambos grupos ya era irrespirable y los agentes han tenido que frenar varias batallas campales, apuñalamientos y robos.El asentamiento ilegal en la playa del Trampolín era una auténtica patata caliente a punto de explotar.
El pasado domingo se vivió una escena que fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de los responsables del operativo.
Una auténtica batalla campal entre marroquíes y subsaharianos por el robo de un teléfono móvil.
Los antidisturbios tuvieron que actuar y calmar los ánimos entre ambas nacionalidades.El día a día de esta costa de chabolas y suciedad era ya insostenible.
Apuñalamientos y menudeo de droga, eran algunos de los delitos que se vivieron en su interior.
Con esta realidad, había que buscar una alternativa para calmar los ánimos de estos inmigrantes pero con discreción y sin filtraciones para que pudieran ser embolsados.
Este fue el inicio del gran dispositivo de seguridad desplegado este jueves en el Trampolín.El despliegue fue desarrollado por más de una treintena de vehículos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) , con la ayuda de los GRS de la Guardia Civil .
Esta operativa llevaba ideada desde hace días pero solo la conocían los mandos desplegados desde hace semanas en Ceuta para evitar filtraciones y fisuras en el plan.
Con los primeros rayos del sol, salieron todos los efectivos.La técnica empleada fue la misma que se utilizan en los partidos con los ultras: embolsar a la masa y pastorearla como un rebaño hasta su destino.
En este caso, los puntos eran los espacios de Loma Margarita y El Embolsamiento que fueron habilitados para la acogida de 1.800 personas.
Unos espacios que se quedan a todas luces pequeñas para la cifra que aún queda de estos grupos.
Fuentes policiales calculan que hay más de 5.000 aún por toda la ciudad autónoma.Precisamente, sobre la elección de estos lugares y la reagrupación, mandos policiales temen en declaraciones a ABC que se conviertan en un «polvorín» y los agentes tengan que ser los encargados de frenar las constantes discusiones entre estos inmigrantes.
Para intentar relajar la situación, se ha separado a marroquíes de subsaharianos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.