Parece una ciudad de piedra abandonada, pero está en Sevilla: el laberinto de roca que crearon una antigua mina y la lluvia
Cuando pensamos en los paisajes de la provincia de Sevilla, a casi todo el mundo le vienen a la cabeza los llanos de la Campiña, el curso del Guadalquivir o los monumentos de la capital.
Sin embargo, al norte de la provincia, escondido entre los municipios de Constantina y San Nicolás del Puerto, se levanta un paraje que rompe por completo con esa imagen típica.Se trata del Monumento Natural Cerro del Hierro , un enclave situado en pleno Parque Natural de la Sierra Norte que parece sacado de otro mundo o de una película de aventuras.
Al llegar, quien lo visita se encuentra con una especie de ciudadela de piedra labrada, llena de túneles, agujas de roca, pasillos en sombra y paredes rojizas que se cruzan formando un verdadero laberinto.Lo curioso de este rincón es que su aspecto actual no se debe solo a la naturaleza.
Es el resultado de combinar lo que la tierra tardó miles de años en formar con el trabajo de los hombres que durante siglos sacaron mineral de sus entrañas.El origen de un paisaje únicoPara entender por qué las rocas tienen esas formas tan raras y esos colores tan vivos hay que mirar hacia su historia.
Toda esta zona montañosa está compuesta por rocas calizas con una gran cantidad de hierro.
Durante miles de años, la lluvia y la nieve fueron desgastando suavemente la piedra, abriendo grietas, simas y corredores naturales.Pero el verdadero cambio ocurrió cuando el ser humano descubrió que dentro de ese cerro había una mina inmensa .
Los romanos fueron los primeros en darse cuenta de la riqueza en hierro de estas montañas y empezaron a extraer el mineral.
Esos trabajos continuaron siglo tras siglo hasta que las explotaciones cerraron definitivamente a mediados del siglo pasado.Al retirar miles de toneladas de tierra y piedra durante generaciones, los mineros dejaron al descubierto el interior de la montaña.
El resultado final es un paisaje único de formas curiosas, pozos y paredes labradas que hoy se ha convertido en un sitio estupendo tanto para los aficionados a la escalada como para quienes buscan una ruta de senderismo diferente.Cerro del Hierro Junta de AndalucíaNaturaleza que se abre paso entre las rocasA pesar de toda la actividad minera del pasado, la naturaleza ha vuelto a ocupar su sitio con mucha fuerza.
El Cerro del Hierro está rodeado por un bosque de alcornoques muy bien conservado, donde también crecen árboles como los quejigos y los robles melojos.Pero lo más bonito ocurre dentro del propio laberinto de piedra.
En los pasillos más sombríos y en las paredes donde apenas entra el sol, crecen plantas adaptadas a vivir directamente en los huecos de la roca.
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