IMSS: eso no es un sistema, es un colapso
Inicio con una anécdota personal.
Un par de años atrás internamos en un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social a mi padre, uno de esos muchísimos mexicanos que guardan agradecimiento al IMSS.
Era un padecimiento grave, que con adecuada atención y un poco de fortuna podría resolverse en cuestión de días “en piso”, es decir, con vigilancia médica y procedimientos mecánicos.
Así fue.
Como millones de personas saben, una familia en ese trance experimenta alivio en el hecho mismo de que el paciente fuera recibido oportunamente en urgencias y antes de 24 horas tuviera una cama.
Pero al mismo tiempo, nadie se hace ilusiones: cualquiera sabe que el sistema tiene décadas en crisis, que todo –baños, instalaciones, camas, cortinas…–, es muy precario, que hay que cooperar.
La anécdota, ya termino, incluye desde luego exiguos medicamentos e instrumental, y esfuerzos notables de enfermeras y médicos por sacar adelante en medio de carencias a delicados pacientes que ocupan pabellones de seis camas.
Y llegar al piso era una pequeña odisea: o subes a pie las escaleras, o aguardas al único elevador para ascender entre 11 pisos.
Las filas eran propias de un Metrobús en hora pico. ¿Cuántas personas tienen experiencias similares (que incluyen pagar de tu propio bolsillo la ambulancia para que tu familiar salga cuando ya fue dado de alta, o esperar días a que te toque el turno que la trabajadora social administra)? Millones.
Y a esos millones no les extraña el “primer corte” realizado por Zoé Robledo, director del IMSS desde 2019, de la estrategia “Escucha Activa Piso por Piso”.
En ese corte realizado por videomensaje, cito a La Jornada, “el director del IMSS detalló que en las visitas se reportaron hasta ayer 7 mil 474 requerimientos, de los cuales 3 mil 122 son de alta prioridad: 972 registros sobre la necesidad de monitores de signos vitales, camillas, oxímetros y bombas de infusión; en materia de insumos, se han recibido 751 señalamientos sobre agujas, sondas, jeringas y tiras para medir glucosa, y en el rubro de mobiliario han sido 522 requerimientos de climatización, abasto de agua, baños, tomas de oxígeno, sillas y camas.
En cuanto a necesidades de personal, se han registrado 385 observaciones sobre enfermería, médicos, camilleros y cobertura de ausencias”.
Ese corte es apenas sobre la revisión de 166 de los 277 hospitales del país.
En palabras del propio Robledo, 60 por ciento de las instalaciones hospitalarias especializadas: ahora imaginen los faltantes del millar de Unidades Médicas Familiares.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.