La jornada de 40 horas y el reto de trabajar mejor
Durante más de un siglo, la legislación laboral mexicana ha establecido una jornada máxima de 48 horas semanales, un modelo que durante décadas respondió a las necesidades económicas y productivas del país.
Sin embargo, los cambios en la forma de trabajar, el avance de la tecnología, las nuevas dinámicas del mercado laboral y una creciente preocupación por el bienestar de las personas han colocado sobre la mesa la necesidad de replantear ese esquema.
En ese contexto surge la reforma que reducirá la jornada laboral a 40 horas semanales de manera gradual.
Más allá de su dimensión política, esta reforma abre una conversación que durante años quedó relegada: cómo construir un mercado laboral que ofrezca mejores condiciones para las personas trabajadoras sin comprometer la competitividad de las empresas.
La discusión, sin embargo, va mucho más allá de reducir ocho horas a la semana.
México ha sido históricamente uno de los países donde más horas se trabajan entre los integrantes de la OCDE.
No obstante, esa realidad nunca se ha traducido, por sí sola, en mayores niveles de productividad, mejores salarios o una calidad de vida comparable con la de otras economías desarrolladas.
Trabajar más tiempo no necesariamente significa generar más valor.
De hecho, consultoras como McKinsey han señalado que la productividad laboral en México prácticamente no ha crecido durante los últimos 25 años, apenas 0.2 por ciento anual en promedio, mientras que el valor generado por hora trabajada sigue siendo considerablemente menor al de las economías avanzadas.
El desafío, por tanto, no consiste únicamente en trabajar menos, sino en transformar la manera en que se trabaja.
La implementación gradual de la reforma reconoce precisamente esa complejidad.
No se trata sólo de modificar un número en la Ley Federal del Trabajo, sino de replantear la organización del trabajo en empresas con realidades muy distintas.
Las grandes organizaciones probablemente podrán apoyarse en automatización, inteligencia artificial y procesos más eficientes para absorber el cambio.
Para muchas pequeñas y medianas empresas, en cambio, reorganizar turnos, contratar personal o asumir mayores costos laborales representará un reto importante si ese esfuerzo no viene acompañado de incrementos en productividad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.