Morena no tiene quién le escriba
Lo primero que habría que decir sobre la batalla que ha emprendido el gobierno para socavar la sustancia de las denuncias de la prensa, es que el gabinete de Claudia Sheinbaum se pelea con el adversario equivocado.
Si de veras tuvieran buenas cuentas qué dar, no tendría que preocuparles lo que publiquen otros.
La realidad es la realidad, y si no les gusta, emprenderla contra los medios no resuelve nada.
Pocas veces como ahora se habían escuchado o leído voces que desde Morena apelan a hacer medios potentes que conduzcan la conversación hacia la telúrica transformación sociocultural (triple sic) que según ellos está ocurriendo en el país.
Lamentan la contradicción de que, teniendo tanto poder, los guindas no hayan logrado un sistema mediático, público y privado, que confirme que les asiste la razón.
Y ante tal fracaso, lanzan explicaciones que van desde la falta de presupuesto a las televisoras públicas (hay un sinsentido en que deben tener más dinero para ser menos de Estado y más de partido, pero en fin) hasta que no se debe dar dinero público a plataformas, de viejo cuño o surgidas con YouTube, que no respalden al régimen: a partir de ahí ¿qué falta para que se proponga el quitar concesiones? Este regurgitar obradorista coincide ¿casualidad? con la noticia del retiro de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, nuestro Andy.
Esa información generó una gran conversación nacional, mas de ninguna manera se puede decir que en ella se advierta un sentimiento generalizado, popular o mayoritario en la opinión pública a favor del hijo de AMLO.
Más bien es lo contrario.
Y entonces quién duda que más de un obradorista vio confirmarse el cuento que se cuentan en la Consejería Jurídica cuando en vez de hacer el trabajo para el cual están ahí, se ponen a hacer listas sobre quién sabe qué conjuras de periodistas y medios (ver completo el video de ese día, con los zigzags que da la consejera, hace temer que con similar destreza Luisa María Alcalde analice iniciativas de ley).
La conclusión es obvia: si medio centenar de periodistas nos ponen contra la pared cada vez que sale una mala noticia, cómo le hacemos para crear un aparato de similar calado que contrarreste lo que la consejera Alcalde definió como “ecosistema digital de amplificación artificial de tendencias”; es decir: el problema no son las sospechas sobre Andy y su visa, sino que al amplificarse nadie grite “¡injusticia!”.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.