La “gran estafa” de Peter Navarro
Hace una semana, la Oficina de Política Comercial y Manufacturera de la Casa Blanca, el feudo de Peter Navarro, publicó un reporte de 25 páginas titulado “La gran estafa del transbordo” ( The Great Transshipment Scam ), cuya portada exhibe, sin asomo de sutileza, un caballo de Troya construido con contenedores.
La tesis es que más de 40 países, México entre los principales, forman una “red sombra” que permite a China “lavar” sus exportaciones , es decir, hacerlas pasar como originarias de otros países para evadir los aranceles estadounidenses.
El reporte parte de un fenómeno real.
Pero tiene un primer problema de origen: denuncia un incendio provocado… por sus propios autores.
Antes de que en 2018 el primer gobierno de Trump impusiera los aranceles de la Sección 301, la brecha entre el arancel aplicado a China y el aplicado al resto del mundo era de menos de un punto porcentual.
Hoy, según cálculos de The Economist , ronda los 29 puntos.
Cualquier estudiante de primer semestre de economía habría predicho lo que ocurrió: la participación de China en las importaciones estadounidenses cayó de 21 a 9 por ciento, mientras crecía la de países “conectores” como Vietnam, Malasia y México.
Navarro llama a eso una estafa.
La teoría económica lo llama arbitraje: la respuesta mecánica y predecible a los incentivos que su propia política creó.
Un segundo problema es de definición.
El reporte no se limita al fraude aduanero —reetiquetar un producto chino como mexicano, lo que es ilegal y debe perseguirse—, sino que considera sospechoso todo bien con “insumos chinos, financiamiento chino, relaciones con proveedores chinos o pasos de producción en China”.
Con esa vara, como señaló Deborah Elms, de la Hinrich Foundation, citada por The Economist , “todo es transbordo”.
Los 43 países señalados concentran más de 70 por ciento de las importaciones estadounidenses no chinas.
La acusación no es contra un delito: es contra la arquitectura misma del comercio global.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.