Los datos también hablan
El Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum llega en un momento que nos obliga a mirar hacia atrás.
No sólo para revisar lo ocurrido durante estos dos años, sino para recordar todo lo que se dijo una y otra vez que ocurriría en México desde que comenzó la Cuarta Transformación.
Durante años escuchamos prácticamente la misma perorata: habrá crisis y devaluaciones, los capitales saldrán del país, no habrá inversión, los programas de bienestar terminarán por quebrar las finanzas públicas.
Detrás de esos pronósticos había algo más que una discusión económica: estaba también la resistencia a un cambio de prioridades y a una nueva concepción sobre el papel del Estado.
Han pasado ya ocho años desde 2018.
Las crisis y devaluaciones no llegaron.
Y los datos actuales son particularmente incómodos para quienes nos mantenían en la crisis y la desesperanza.
Empecemos por el peso.
En 2018, el tipo de cambio FIX promedió 19.24 pesos por dólar.
En agosto de 2026 promedió alrededor de 17.07.
Esto no significa, por supuesto, que el valor de nuestra moneda dependa exclusivamente del Gobierno Federal.
Influyen las tasas, el Banco de México, los mercados internacionales y los flujos comerciales y financieros.
Pero tampoco puede sostenerse que una moneda que ha resistido una pandemia, guerras, tensiones comerciales y episodios de volatilidad internacional sea evidencia del supuesto fracaso económico de la transformación.
Hay algo más importante detrás de la estabilidad y es la confianza.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.