NosotrAs: A Minerva no la dejaron ser abogada
El 28 de octubre de 1957, en República Dominicana, Minerva Mirabal se recibió de doctora en Derecho en la Universidad de Santo Domingo.
Nunca ejerció.
Le negaron el exequátur —permiso sin el cual un título no sirve de nada—, un insulto disfrazado.
La dictadura de Trujillo no la reprobó en un examen, simplemente le negó la firma.
Minerva, Patria y María Teresa —las hermanas Mirabal conocidas como “Las Mariposas” —, activistas que lucharon contra la dictadura de Rafael Trujillo, fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960, de regreso de visitar a sus esposos presos por el movimiento revolucionario para derrocar a Trujillo, y el crimen se disfrazó de accidente.
En 1981, en el primer encuentro feminista de América Latina y el Caribe, la delegación dominicana propuso la fecha y la ONU la hizo oficial en 1999 —retengan el año — como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Escribo esto como abogada.
Sé lo que se siente titularse.
No sé lo que se siente que no te lo validen.
Hace tiempo busqué en el Archivo General del Estado la primera referencia en la ley civil coahuilense de violencia en la casa.
Empecé por el Decreto 204 de 1874 y llegué al Código de 1898.
Sin referencia, lo más cercano es el artículo 227: “Es causal de divorcio que el marido proponga prostituir a su mujer y cobre por ello”.
No la protege, sanciona que él haga negocio.
En medio de ese silencio pasó la Revolución Mexicana.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).