Cuáles son los peligros ocultos de lavar el pollo antes de cocinarlo, según expertos
Lavar el pollo crudo antes de cocinarlo parece una medida de higiene , pero puede producir el efecto contrario.
Las salpicaduras del enjuague trasladan bacterias a superficies y alimentos que no recibirán cocción, según advierten los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
El pollo puede albergar microorganismos aunque su aspecto, olor y color sean completamente normales.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) advierte que lavar carne o aves crudas puede esparcir gérmenes por las zonas que rodean el fregadero y las mesadas, contaminando superficies que después se usarán con otros alimentos.
Esa recomendación también está respaldada por el Departamento de Agricultura (USDA) de Estados Unidos.
Según informó el organismo, un estudio publicado sobre la manipulación de aves detectó que el 60% de los participantes que lavó pollo tenía bacterias en el fregadero después de hacerlo.
Las salpicaduras pueden llevar microorganismos a otros alimentos La contaminación cruzada ocurre cuando los gérmenes de un alimento, una superficie o un utensilio pasan a otro producto.
En la cocina, esto sucede cuando los jugos del pollo crudo o las salpicaduras del lavado alcanzan una tabla, un cuchillo, una esponja o un plato que se usará después con verduras, frutas u otros alimentos que se comen sin cocción.
El estudio del USDA también registró que el 26% de los participantes que lavó pollo trasladó gérmenes a una ensalada de lechuga lista para comer.
El fregadero merece atención especial porque concentra la mayor parte de las salpicaduras: el organismo señaló que limpiar esa área no siempre elimina los microorganismos, ya que el 14% de quienes intentaron hacerlo seguía teniendo gérmenes en esa superficie.
La recomendación es fregar con agua caliente y jabón y luego aplicar un desinfectante apto para cocinas.
La guía Cinco claves para alimentos más seguros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantener separados los alimentos crudos de los cocidos y emplear utensilios distintos para cada preparación.
Cuando el pollo entra en contacto con tablas, platos o mesadas, esos elementos deben lavarse y desinfectarse antes de usarse con cualquier otro alimento.
Si la carne tiene algún resto visible que se desea retirar, el USDA aconseja hacerlo con un papel de cocina húmedo y desecharlo de inmediato.
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