La mente, la biología y la energía están profundamente relacionadas
En 1990 me fui a trabajar al Distrito Federal (hoy Ciudad de México).
En esos años vivía en Lerdo, Durango, y laboraba en la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), donde era coordinador de la Unidad Laguna.
Mi ejercicio diario consistía en correr 40 minutos, a buen trote, a las 6:00 de la mañana.
Nunca he hecho deporte para competir.
Los domingos, con mis hermanos, íbamos a senderear.
Cuando llegué a la capital del país, no me fue posible retomar mi rutina, pues para poder realizarla tenía que ir a algún parque y el más cercano estaba a 20 minutos en coche; si le aumentaba el regreso y los contratiempos de la ciudad, tenía que invertirle casi una hora.
Ante ese panorama y la necesidad de mantenerme activo, con la clara decisión de que no debía pagar por ello, es decir, estaba descartado de antemano un gimnasio, la alternativa era ejercitarme en el departamento en el que vivía.
La pregunta era: ¿qué actividades hacer? Afortunadamente, encontré un libro titulado “La Nueva Antidieta”, de Marilyn Diamond y Donald Burton .
Este comprende una sección de ejercicios denominados biotonic, que son una rutina para trabajar el cuerpo, mejorar la flexibilidad y acelerar el metabolismo, sin desgastar las articulaciones ni someterte a entrenamientos extenuantes, ideales para realizarse en la casa.
Se pueden hacer repeticiones de acuerdo con las recomendaciones de los autores.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).