Andrés Ciudad, doctor en neurofarmacología: "El último café te lo debes tomar 12 horas antes de dormir o te arruina la estructura del sueño"
Existen personas que pueden tomarse un café después de comer y dormir como si nada.
Otras necesitan pensarlo dos veces porque saben que, cuando llega la noche, siguen despiertas y la diferencia no está únicamente en cuánto café toman , sino también en cuánto tiempo pasa entre esa taza y el momento de acostarse.
Andrés Ciudad , doctor en neurofarmacología, dejó una recomendación en el programa Tech Session y dejó una ventana amplia entre el último café y la hora de dormir: "Lo ideal es tomarte el último café como 12 horas antes de irte a dormir, porque si no te jode la estructura del sueño" , explica.
Puede parecer exagerado; sin embargo, hay una razón detrás, y es que la cafeína puede seguir presente en el organismo varias horas después de consumirla , aunque ya no sientas su efecto estimulante con la misma intensidad. {"videoId":"xbc47d2","autoplay":true,"title":"eufy Omni C28 Unboxing", "tag":"", "duration":"162"} La cafeína puede afectar el sueño aunque ya no la notes La cafeína actúa bloqueando los receptores de adenosina, una sustancia relacionada con la sensación de sueño.
Además, tiene una vida media relativamente larga , por lo que una parte puede permanecer en el organismo cuando llega la hora de acostarse.
Eso ayuda a explicar algo que puede resultar contradictorio: una persona puede sentir que el café de la tarde "no le hace nada" porque consigue quedarse dormida y, aun así, experimentar cambios en algunos aspectos de su descanso.
Un estudio encontró efectos con cafeína consumida hasta 12 horas antes Una investigación publicada en Sleep analizó los efectos de la cafeína sobre el sueño en un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y cruzado con 23 hombres.
Los participantes consumieron 100 o 400 miligramos de cafeína 12, 8 o 4 horas antes de acostarse.
Con la dosis de 400 miligramos, los investigadores encontraron retrasos en el inicio del sueño y alteraciones en su arquitectura cuando la cafeína se consumía dentro de las 12 horas previas a dormir .
Los efectos fueron mayores cuanto más cerca de la hora de acostarse se tomaba.
Pero los resultados de este estudio no significan que cualquier taza de café tomada durante esas 12 horas vaya a arruinar el sueño.
En el mismo experimento, 100 miligramos de cafeína no produjeron cambios significativos frente al placebo.
La cantidad de cafeína y la sensibilidad individual también importan.
Una taza de café puede contener cantidades muy diferentes dependiendo del tipo de bebida y de su preparación, y, por eso, las 12 horas funcionan mejor como una referencia conservadora que como una regla que todo el mundo deba seguir exactamente.
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