Son nuestros problemas
Se ha ido asentando en la percepción de una parte de la sociedad, la más expuesta a ciertos medios de comunicación y redes sociales, la imagen de que tenemos un “narcogobierno” en México.
No es que tengamos carteles de narcotraficantes como los tienen en Marsella, Nápoles o en Estados Unidos, donde tienen que mantener tranquilos a 40 millones de adictos.
Lo que se busca es de generar la imagen de que en México, el gobierno no puede acotar las actividades de los narcotraficantes porque está rebasado.
Y por si eso no bastara para los fines que se persiguen, se empieza a repetir machaconamente que el lopezobradorisno y la continuidad de la 4T llegaron al poder con apoyo de algún cartel, el de Sinaloa, por ejemplo.
Donald Trump respondía hace algunos meses a las negativas de la presidenta Sheinbaum a solicitar o al menos, autorizar la intervención militar estadounidense con el pretexto de abatir a los narcos, diciendo que ella no entendía la situación y que el miedo paralizaba a su gobierno.
Ante la persistente defensa de la soberanía territorial por parte de la presidenta, el discurso de Trump, de algunos legisladores republicanos, del secretario de Defensa, Pete Hegseth, y del director de la DEA, Terry Cole, escaló al señalamiento de que autoridades políticas están en connivencia con los carteles y tienen un alto control de ellos.
Es verdad que el crimen organizado y los carteles de narcotraficantes se han fortalecido durante los últimos años, y que ahora se conocen situaciones y personajes que han operado durante décadas, desde el gobierno de Carlos Salinas, según la periodista Anabel Hernandez.
También es incuestionable que la inseguridad pública, las muertes dolosas, las extorsiones y los cientos de miles de desaparecidos son condiciones intolerables, pero es muy importante tener claro que ningún poder externo puede venir a confrontar y resolver esos graves problemas.
Son nuestros, tienen causas socio económicas, políticas en el desgaste de nuestras instituciones, en su corrupción y causas sociales en la pérdida de identidad entre ciudadanos, en la marginación y pobreza de la mayoría, en las desigualdades que nutren el temor y la desconfianza entre las clases sociales.
La estrategia del gobierno federal para confrontar la fuerza que han adquirido las organizaciones criminales, va dando resultados; les ha propinado golpes de alto impacto conforme ha reunido información de inteligencia y el gabinete de seguridad ha mejorado la coordinación de la secretaría de Seguridad ciudadana con el Ejército, la Guardia Nacional y la Marina.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.