NosotrAs: No permitas que callen tu voz, corten tus alas y apaguen tu brillo
Hay historias que nacen en la adversidad, pero florecen en la determinación.
La mía es la historia de una mujer que aprendió a levantarse después de las caídas, a confiar en sí misma cuando nadie más lo hacía y a descubrir que la verdadera fuerza surge cuando decidimos dejar de sobrevivir para empezar a vivir.
Estudié Técnico en Contabilidad y Secretariado y actualmente soy directora en ventas independientes.
Sin embargo, más allá de los títulos o los reconocimientos, el mayor regalo que me ha dado este camino ha sido descubrirme como una mujer fuerte, audaz, inteligente y capaz.
Ahí encontré también una misión: ayudar a otras mujeres a reconocer su propio valor.
Hoy las guío, las apoyo, las capacito y celebro sus logros para que puedan alcanzar sus metas personales y profesionales.
Cada mañana empiezo mi día bailando ritmos latinos.
Es mi terapia, mi forma de recargar energía y recordarme que siempre hay motivos para seguir adelante.
Soy madre de tres hijos ya adultos, de 35, 25 y 22 años, y hace quince años me divorcié, quedando al frente de toda la responsabilidad de sacar adelante a mi familia.
Muchas personas dudaron de que pudiera hacerlo.
Yo también tuve miedo, pero sí pude.
Aprendí que el amor debe comenzar por nosotras mismas y no fue una lección fácil.
La aprendí a través de experiencias dolorosas.
Soy sobreviviente de una relación marcada por el narcisismo y durante mucho tiempo creí que mi vida estaba definida por las circunstancias que me rodeaban.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).