El sauna gana popularidad y despierta dudas sobre su impacto real en la salud y el peso
El sauna es una práctica de calor controlado que se utiliza desde hace siglos con fines de relajación y bienestar .
Suele funcionar en recintos pequeños cerrados, muchas veces revestidos en madera, donde la temperatura se eleva por medio de leña, electricidad, vapor o luz infrarroja.
En las versiones tradicionales, el calor calienta el ambiente y también piedras sobre las que a veces se arroja agua para generar vapor.
En otras variantes, como las infrarrojas, la fuente térmica actúa de manera más directa sobre el cuerpo.
Aunque hoy aparece con frecuencia en gimnasios, spas y centros de recuperación física, su uso no es nuevo.
Distintas fuentes coinciden en que las formas más conocidas se vinculan con la tradición finlandesa, mientras que los baños remiten a otros desarrollos históricos, como los turcos.
Más allá de sus diferencias, todas estas modalidades comparten una lógica básica: elevar la temperatura corporal, activar la sudoración y producir una respuesta fisiológica asociada al calor .
Esa expansión reciente en el mundo del bienestar también instaló una pregunta concreta: si el sauna puede ayudar a adelgazar o si su efecto se limita a una sensación temporal de liviandad .
De acuerdo con la plataforma de información médica estadounidense GoodRx, la evidencia disponible no lo presenta como una herramienta eficaz para una pérdida de peso importante y sostenida, aunque sí le reconoce algunos efectos puntuales dentro de un enfoque más amplio. ¿Sirve el sauna para bajar de peso? La respuesta que se repite entre los expertos es que el sauna no aparece como un método eficaz para bajar de peso de forma significativa y duradera .
La principal razón es que la disminución que puede verse en la balanza después de una sesión suele explicarse por pérdida de agua, no por reducción de grasa corporal.
Según GoodRx , una sesión puede reducir de manera temporal la retención de líquidos por medio de la sudoración .
Ese descenso puede reflejarse en el peso corporal apenas termina la exposición al calor, pero tiende a revertirse cuando la persona vuelve a hidratarse .
Healthline señaló en el mismo sentido que el aumento de la transpiración produce una baja transitoria del llamado peso de agua , que regresa cuando se recuperan los líquidos perdidos.
Las fuentes también indican que las altas temperaturas elevan la frecuencia cardíaca y obligan al cuerpo a hacer un esfuerzo para enfriarse .
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