El drama de los pescadores ecuatorianos desaparecidos en la guerra de EEUU contra el narco
Familiares de los pescadores desaparecidos del barco ‘Fiorela’, en Ecuador, el pasado 16 de marzo.
Vicente Gaibor del Pino La voz de Joel Valencia llevaba el cansancio de un largo día de trabajo.
De cargar las pesadas redes de pesca y las gavetas con anzuelos y comida para la faena, de halar sogas, del balanceo constante del barco sobre el mar.
Era la voz carrasposa de quien está a punto de quedarse dormido cuando envió una última nota de voz a Maoli, su prometida, antes de perder la señal al adentrarse en alta mar.
Por Carolina Mella / elpais.com “Chao, mi amor.
Cuida mucho al niño, no lo hagas llorar.
Procura darle desayuno todos los días para que cuando regrese lo encuentre gordito”, dijo.
Joel, de 22 años, es uno de los ocho pescadores desaparecidos de la tripulación del Fiorella, una embarcación que zarpó la noche del 13 de enero desde el pequeño puerto de Jaramijó, en Manabí, con diez tripulantes a bordo.
Tenían previsto pasar 25 días en el mar para pescar marlín, atún y dorado.
Maoli reproduce el audio una y otra vez.
Lo escucha cuando la angustia por no saber de él se vuelve insoportable.
También le escribe.
Le cuenta cuánto lo extraña, cómo han transcurrido sus días desde su partida y hasta aquellos en los que ha permanecido de pie, con una fotografía de Joel entre las manos, protestando frente a la Capitanía del Puerto de Manta.
De los diez tripulantes del Fiorella, solo dos regresaron a tierra.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.