Fredy Rincón Noriega: Fermín Toro, el último intento civilista antes de la guerra
El 5 de julio de 1858, en el salón de la Convención Nacional reunida en Valencia, un amplio sector de venezolanos, principalmente quienes habían derrocado meses antes a José Tadeo Monagas, se propuso restablecer la vigencia efectiva de un orden político sometido a la ley, debilitado durante el prolongado ejercicio gubernamental de la familia presidencial.
Presidió aquella asamblea Fermín Toro, quien encarnó, como ningún otro dirigente de su generación, la aspiración de una república gobernada por instituciones y no por la voluntad de los caudillos.
Menos de dos meses después de promulgada la nueva Constitución, esa aspiración quedó comprometida por el estallido de la Guerra Federal.
La trayectoria de Toro y la obra de la Convención permiten comprender las causas de aquel fracaso y la naturaleza de la pérdida institucional que entrañó.
Toro nació en El Valle, Caracas, el 14 de julio de 1806, y murió en la misma ciudad el 22 de diciembre de 1865.
Su formación fue extensa y esencialmente autodidacta.
Estudió literatura, economía política, historia, derecho público y lenguas clásicas y modernas, y se familiarizó con las principales corrientes del pensamiento europeo de su tiempo.
Perteneció a la generación intelectual formada durante los primeros años de la República, tras la disolución de la Gran Colombia, en un momento en que la guerra había diezmado a buena parte de los antiguos maestros.
Compartió con Rafael María Baralt, Juan Vicente González y otros contemporáneos el esfuerzo de auto educarse mediante el estudio y el intercambio intelectual.
Esa formación, poco común en la dirigencia venezolana de su tiempo, se tradujo en una producción diversa que abarcó ensayos políticos y económicos, estudios sociales, crítica literaria, poesía, periodismo y narrativa.
Entre sus trabajos más influyentes figura Reflexiones sobre la Ley del 10 de abril de 1834, donde examinó las consecuencias sociales del libre mercado ortodoxo que había suprimido las restricciones sobre la tasa de interés, y planteó la necesidad de armonizar esta libertad con las exigencias de la justicia social.
Inició joven su carrera en la administración de Hacienda.
Diputado a los veinticuatro años por excepción de edad.
Periodista bajo el seudónimo de Emiro Kastos, profesor y secretario de la legación venezolana en Londres.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.