Cinco antiguos internos denuncian abusos sexuales de un cura español en un albergue de niños en Bolivia
El jesuita y uno de los fundadores de Colonia Piraí, Rafael Puente, junto a niños del orfanato en los ambientes del albergue, en la década de 1970.
Llibro Colonia Piraí Forja de hombres La Colonia Piraí es un instituto técnico agropecuario para jóvenes campesinos bolivianos, pero se creó, en 1973, para ser un centro de acogida para niños en situación de calle o con problemas familiares.
La finca de más de 100 hectáreas, ubicada en las afueras de la mancha urbana de Santa Cruz de la Sierra, fue fundada por el cura diocesano español Miguel Parrilla y los hermanos jesuitas Rafael y Álvaro Puente.
Los niños rescatados dividían su tiempo entre ir a la escuela y hacer funcionar la granja establecida en el albergue: criar a las gallinas, recoger leche de las vacas o sembrar verduras en la huerta.
Los primeros llegados no sumaban más de una docena, pero con los años llegaron a ser más de 100.
Cinco de ellos denuncian que durante las décadas de 1970 y 1980, cuando tenían entre 7 y 13 años, Parrilla se metía por las noches en sus camas para abusarlos.
Por elpais.com EL PAÍS ha conversado con cuatro de los denunciantes —todos miembros de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes, surgida a raíz del escándalo de pederastia clerical revelada por este periódico— y ha accedido de forma exclusiva a cartas dirigidas al Arzobispado de Santa Cruz de la Sierra y la Conferencia Episcopal Boliviana en las que cuentan por escrito las acusaciones.
Todas con sello y firma de recepción.
“Hace un mes aproximadamente nos hicimos presentes en el Arzobispado y nos atendió un obispo auxiliar, quien nos indicó que esto se debía resolver entre el afectado con cada cura, particularmente”, se lee en una de las misivas enviada el 4 de marzo de 2020 al entonces secretario de la Conferencia Episcopal, José Fuentes Cano.
Este medio ha intentado sin éxito obtener una respuesta del Arzobispado.
Alejandro Álvarez (nombre ficticio, como el del resto de las víctimas entrevistadas) es uno de los que fue desoído.
A los 13 años, miembro de una familia numerosa y de escasos recursos, ya buscaba apoyar a su hogar lustrando zapatos o vendiendo periódicos en el popular mercado Los Pozos.
Parrilla, fallecido en 2014 a los 81 años, compraba ahí alimentos para la colonia y fue donde conoció a Álvarez, en 1973.
Al llegar al albergue, Álvarez se encontró con un ambiente duro porque tenía que convivir con menores con adicciones, pero también porque Colonia Piraí tenía un rígido horario basado en un detallado estatuto.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.