lunes, 19 de octubre de 2026 MediosSobre🌓
🇻🇪 VE ▾
ÚLTIMA HORA
› Contrapunto te explica | Qué son las habilidades blandas y por qué hay que desarrollarlas› ¿Qué perfil deben tener los nuevos magistrados del TSJ para recuperar la independencia judicial?› El que espera, desespera, por Tulio Ramírez› Musicólicos anónimos, por Reuben Morales› Nepotismo y segunda vuelta en Brasil, por Alessandra Maia› Antonio Indriago: Sé que hay mucha gente afectada por los terremotos pero nosotros también necesitamos ayuda› Surpik Angelini y el arte de coleccionar personas› Magallanes cerró la primera semana de LVBP sin conocer la victoria y Bravos barrió a Águilas en Maracaibo› LVBP: ¿Qué pelotero reune los requisitos para ser el MVP de la primera semana?› Venezolanos participaron en la Segunda Consulta Popular 2026› Contrapunto te explica | Qué son las habilidades blandas y por qué hay que desarrollarlas› ¿Qué perfil deben tener los nuevos magistrados del TSJ para recuperar la independencia judicial?› El que espera, desespera, por Tulio Ramírez› Musicólicos anónimos, por Reuben Morales› Nepotismo y segunda vuelta en Brasil, por Alessandra Maia› Antonio Indriago: Sé que hay mucha gente afectada por los terremotos pero nosotros también necesitamos ayuda› Surpik Angelini y el arte de coleccionar personas› Magallanes cerró la primera semana de LVBP sin conocer la victoria y Bravos barrió a Águilas en Maracaibo› LVBP: ¿Qué pelotero reune los requisitos para ser el MVP de la primera semana?› Venezolanos participaron en la Segunda Consulta Popular 2026
Últimas

El duelo equivocado y la reconstrucción de Venezuela

Analítica ·

Hay una nueva especie de nostalgia circulando por Venezuela.

Es curiosa, porque no añora lo que tuvimos, sino algo que durante mucho tiempo fingimos tener: soberanía.

Venezuela llora hoy una soberanía que llevaba veintisiete años empeñada.

Un sector de su opinión pública se lamenta de la tutela de Estados Unidos como si fuera el primer despojo, no el último capítulo de uno: nadie de ese coro lloró cuando el país cedió porciones enteras de su soberanía a Cuba, Irán, China y el ELN.

La inteligencia militar y el aparato represivo llevaban dos décadas bajo tutela cubana antes de enero de 2026.

Los aeropuertos, las refinerías y el sistema de identificación ciudadana sirvieron a intereses iraníes con la complacencia, no la coacción, de Miraflores.

La deuda que hipotecó tres generaciones de renta petrolera la contrajo Pekín, cobrada por adelantado en barriles.

Y la cesión de facto de franjas de territorio a una guerrilla extranjera, el ELN, no tiene, hasta hoy, equivalente en la relación con Washington.

Lo del tres de enero no inauguró la pérdida de soberanía.

Cerró un ciclo que ya la había consumado.

La memoria selectiva no es un accidente.

Es una postura política que merece llamarse por su nombre.

La soberanía les parecía que existía mientras Venezuela entregaba espacios de decisión, recursos y autonomía estratégica a gobiernos extranjeros afines en lo ideológico.

De repente, se volvió sagrada cuando Estados Unidos adquirió una capacidad determinante para condicionar la transición.

Leer la noticia completa en Analítica ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.analitica.com — el contenido pertenece a Analítica.

Este tema en otros medios

Más de Analítica

Ver todo ›

Más en Últimas

Ver todo ›