Fernando Luis Egaña: Los impostores del cambio
No están en el tinglado burocrático de la hegemonía. No. Allí están los enemigos del cambio, aunque no tengan empacho para rendirle tributo al Uncle Sam, con tal de quedarse en el poder.
Los gringos piensan que ya se hizo el cambio con la extracción de Maduro y la supuesta eliminación del Tren de Aragua. En adelante lo que ha habido es un guaraleo gatopardiano con declaraciones vaporosas. A Washington no le interesa un cambio que ponga en riesgo su narrativa publicitaria de paz y prosperidad con Delcy Rodríguez.
A los partidarios del cambio de raíz, en los términos de la voluntad popular abrumadora del 2024, amparada y legitimada por la Constitución formalmente vigente; a nosotros, los partidarios de ello, nos consideran unos extremistas insensatos por el infame delito de reivindicar la soberanía constitucional, como paso para impulsar un cambio de verdad.
Pero también están los impostores del cambio. Muy peligrosos por insidiosos. Parecen favorecerlo pero del parecen no pasan. El truco es supeditarlo todo a una enésima negociación que concluya en una especie de pacto refundacional, de amplio consenso elitesco y sin mucho cambio de fondo. Hay un repertorio de impostores que no tienen apoyo social, pero que hacen ruido para justificar los melindres de la hegemonía y el cuento del gallo pelón de la Casa Blanca.
Los impostores del cambio, sin decirlo, buscan soslayar a María Corina y presentarse como una alternativa “viable”. Viven en contubernio o enchufe con el poder, y ni hablar de la súbita admiración por la “razonable” política de Estados Unidos hacia Venezuela. Quieren trancar el juego con reformillas pirotécnicas y mientras tanto que el tiempo transcurra y se marchiten los anhelos de cambio radical, de raíz, el cambio que necesita la nación para salir del tremedal.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.