Activista de DD. HH. Martha Tineo: “¿Y si nos quedamos callados, quién va a hablar?”
Caracas. Fue un abrazo de apenas segundos para quienes desde sus casas pudieron verlo, pero para Martha Tineo, abogada y coordinadora de la ONG Encuentro, Justicia y Perdón, correr a los brazos de Emirlendris Benítez a su salida del Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), fue un momento eterno que reforzó en su mente y en su espíritu la esperanza de que vale la pena seguir luchando.
Luego de ocho años privada de libertad y sometida a torturas y vejámenes, el desenlace del caso de Benítez, excarcelada el 14 de agosto, es un logro para activistas como Martha que ha dedicado más de una década de su vida a la defensa de los derechos humanos.
Celebramos con el corazón en la mano la liberación de nuestra querida Emirlendris Benítez. Hemos caminado a su lado en los momentos más oscuros, sintiendo cada injusticia como propia y llevando su bandera como un caso insignia de nuestra labor. Verla hoy fuera de esas paredes,… pic.twitter.com/aiZ57MxtLs
En el trabajo de Martha, abogada especialista en Derechos Humanos (DDHH) y Criminalística, es posible encontrar décadas de esfuerzo y lucha incansable por las víctimas. Pero ella no se cree heroína, en cambio cuestiona cada día si lo que hace es suficiente y remarcando que “si nos quedamos callados, ¿quién va a hablar?”
“Ver que esto se logra me refuerza la esperanza, una esperanza con prudencia, con muchísima cautela, control de expectativas y grandísimos desafíos, pero demuestra que hay una posibilidad, un segundo 3 de enero. Si logramos tumbar este muro, pana, vale la pena seguirle dando”, remarca en entrevista con Crónica Uno .
Para la abogada, el caso de Emirlendris, sin ser más importante que otros, es solo una muestra del drama de los presos políticos por los que hay que seguir trabajando.
— Para mí, la conexión desde lo humano es lo más importante. En el caso reciente de Emirlendris, teníamos una promesa: que el día que fuera, a la hora que fuera, yo iba a estar allí. Fue una gracia que me concedió Dios. La semana anterior había estado en Washington por la audiencia de la CIDH y justo pasa todo estando yo aquí en Caracas. Estaba conectada a una reunión por Zoom, un rollo del tamaño del mundo, cuando veo que me llama ella. Ya tenía información de que había movimientos, me descolgué de la reunión, atendí el teléfono y me dijo: «Ven a buscarme». Salí como una loca a buscar a su mamá, a Melania, y al hijo de Emirlendris, Santiago, que cumplía 13 años el 10 de agosto, es decir, tenía 5 años separado de su mamá.
Cuando llegué a buscarlos, Santiago se me lanzó encima y me dijo: «Mi regalo de cumpleaños». Y cuando llegamos con ella, nos lanzamos encima, que es el video que todos vieron, yo encaramada sobre ella.
Este caso no es más importante que ningún otro, hay que decirlo, pero te permite mostrar la crudeza y el horror de lo que ha pasado. Detesto hablar de casos emblemáticos, pero sin duda hay casos que te permiten decir: «Mira, esta es la realidad». Y si no logras comprometer al mundo a movilizarse ante semejante horror, dices: «Así de podrida está la humanidad».
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en cronica.uno — el contenido pertenece a Crónica Uno.