Terremotos agravaron la vulnerabilidad de las personas con autismo en Venezuela
Más de 1.190 personas con trastorno del espectro autista (TEA) fueron registradas como afectadas por los terremotos del 24 de junio por la Organización Venezolana de Autismo (OVA) , una cifra que, según Joanna Peñalver, coordinadora de la organización, probablemente ya supera los 2.000 individuos. El dato, sin embargo, tiene una limitación que revela una de las principales carencias para esta población: en Venezuela no existen estadísticas oficiales que permitan conocer cuántas personas con autismo viven en el país ni dimensionar cuántas fueron afectadas por la emergencia.
Para quienes perdieron su vivienda, fueron desplazados a otros estados o permanecen en refugios y campamentos, el desastre continúa. La pérdida del entorno conocido, la ruptura de las rutinas, el ruido de las maquinarias y alarmas, el hacinamiento y la interrupción de terapias y tratamientos pueden convertirse en nuevas fuentes de ansiedad y desregulación.
La representante de la OVA señaló, en entrevista con El Nacional , que las personas con autismo requieren estructura, rutina, agenda y previsibilidad para evitar estados de ansiedad . Cuando esos elementos desaparecen de manera abrupta, pueden presentarse crisis severas.
La emergencia, además, puso bajo una lupa más grande la insuficiencia de espacios para recibir terapias, la falta de personal capacitado, las dificultades para acceder a especialistas, los problemas de inclusión educativa y la dependencia de organizaciones de la sociedad civil para cubrir necesidades que deberían formar parte de una respuesta pública.
María Russo, directora de la Sociedad Venezolana para Niños, Adolescentes y Adultos con Autismo (Sovenia), explicó a El Nacional que los terremotos hicieron más visible una realidad que las familias de personas con autismo ya enfrentaban , como los lugares para recibir terapia, las escuelas inclusivas y la atención médica especializada.
Las consecuencias de un desastre natural no son iguales para todas las personas. En el caso del autismo, la ruptura de la previsibilidad puede convertirse en un factor adicional de vulnerabilidad.
La OVA estimó, en su último censo publicado, que 679 viviendas donde residían personas con autismo presentaron daños leves, 254 daños graves y 54 quedaron con pérdida total. Distrito Capital, La Guaira, Miranda y Aragua concentraron la mayor cantidad de registros.
Peñalver explicó que aunque el último registro consolidado de la organización llegó a 1.190 personas con esta condición afectadas, el censo dejó de actualizarse debido a la dinámica de la emergencia y a que numerosos casos fueron llegando posteriormente sin incorporarse a la base de datos. Por ello, considera que la cifra podría superar las 2.000 personas.
“Yo te apuesto que superó los 2.000. Es que hay mucha población autista en Venezuela”, afirmó.
La falta de datos oficiales dificulta conocer la magnitud real de la población afectada.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elnacional.com — el contenido pertenece a El Nacional.