Hagamos las paces. Previsiones para el próximo año escolar
En educación no se puede improvisar, siempre hay que morar el ahora y más allá.
Y más en este país lleno de urgencias, las de antes de junio – que ya llevan unos cuantos años – y las ocasionadas por los terremotos del 24 de junio.
Nuestra educación lleva tiempo arrastrando problemas serios: la calidad – no se hacen mediciones del impacto educativo, chicos saliendo de 6 grado sin las competencias básicas como la lectura comprensiva, el racionamiento lógico matemático, bachilleres muy mal preparados – ; exclusión, por lo menos 1.2 millones fuera del sistema escolar y sin campañas permanentes para que vuelvan; salarios indignos para los educadores, lo que ha generado muchas renuncias porque los docentes no pueden mantenerse con lo que ganan; subsidios insuficientes para los centros de la AVEC que están dentro del convenios AVEC- MPPE que hace cuesta arriba mantener esos centros ubicados todos en zonas vulnerables; falta de actualización de los docentes en ejercicio, no sólo en temas como las nuevas tecnologías, sino también en todo lo que tiene que ver con educación socioemocional, por dar un ejemplo… añada usted lo que sabe.
Y ahora, después de los terremotos, se unen las 437 escuelas perdidas totalmente, según datos aportados la UNICEF, que suponen 126.400 alumnos que quedaron sin escuelas y los 6.000 docentes que quedaron sin centro de trabajo, mas todas las que fueron dañadas que deben ser reparadas por seguridad de alumnos y del personal… Súmele las herramientas que el personal – todo, desde porteros hasta directivos – deben tener para poder acompañar a los niños, niñas y adolescentes, no solo de los estados afectados, sino de todo el país, dado que el impacto de los terremotos no sólo fue en los estados donde hubo derrumbes.
Piénsese en los alumnos, y también el personal, que está sufriendo el dolor por familiares que murieron por los sismos o que perdieron sus hogares… Fe y alegría contabilizó 32 fallecidos, 31 alumnos y un docente, pero familiares fallecidos de alumnos y del personal hay muchos … Entonces, siempre un año escolar presenta retos, pero este del 2026 tiene los de siempre y los nuevos.
Los centros educativos tienen que ser lugares seguros y con ambientes amigables, pues los ambientes también educan.
Expertos tienen que seguir revisando esas instalaciones, como los ha hecho Fe y Alegría con sus instalaciones y también la AVEC.
Hay daños leves y daños graves.
Hay que conseguir los recursos para esas reparaciones urgentes.
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