Dudas y denuncias: el escenario de los afectados por el doble terremoto ante los créditos «Venezuela Renace»
Los damnificados por el doble terremoto del pasado 24 de junio de 2026 enfrentan una creciente distorsión en el mercado inmobiliario secundario y severas trabas burocráticas al intentar acceder a los financiamientos del programa oficial «Venezuela Renace».
Le puede interesar: ADN Económico: El oscuro secreto detrás de la distrorsión cambiaria que desangra a Venezuela Según denuncias de las comunidades afectadas en el litoral central y el área metropolitana, propietarios y comerciantes han aprovechado los elevados montos anunciados por el Ejecutivo para duplicar e incrementar hasta en un 20 % el valor previo de las viviendas y materiales.
A esta especulación se suma la exigencia de los vendedores de percibir el pago exclusivamente en divisas en efectivo, a pesar de que el marco legal y el sistema bancario nacional estipulan que los préstamos se otorgan y liquidan estrictamente en bolívares.
Especulación de precios, exigencias de divisas y limitaciones legales La expectativa generada por la cobertura crediticia desencadenó distorsiones en la compraventa de inmuebles: Aumento desproporcionado de costos: Los solicitantes alertan que la sola publicación de los topes de financiamiento provocó una escalada de precios en las alternativas de vivienda del mercado secundario, duplicando en varios casos las cotizaciones previas al sismo.
Exigencia de liquidación en divisas: Pese a que la normativa bancaria venezolana contempla únicamente el otorgamiento y la liquidación de créditos en moneda nacional (bolívares), algunos vendedores exigen el pago directo en dólares estadounidenses.
Riesgo por brecha cambiaria: Los beneficiarios expresan temor a que la devaluación erosione el poder de compra del dinero liquidado en bolívares antes de poder concretar el cierre administrativo de la compraventa ante el Registro.
Pautas del plan «Venezuela Renace» y pasos para la solicitud bancaria El programa oficial establece esquemas de subsidio directo y exige una serie de recaudos obligatorios ante la banca pública: Condiciones financieras: La política crediticia contempla financiamientos con un subsidio directo del 80 % para montos de hasta 70.000 dólares (cubriendo el beneficiario el 20 % restante).
Para montos entre 70.000 y 100.000 dólares, el subsidio abarca el 50 %.
El plazo máximo de pago es de 25 años, con 12 meses de gracia y una tasa de interés del 5 % anual.
Bancos habilitados: La gestión de las carpetas de solicitud se realiza a través del Banco de Venezuela, el Banco del Tesoro y el Banco Digital de los Trabajadores (BDT).
Pasos para formalizar el expediente: Consultar el portal del Ministerio de Finanzas o la página web de la entidad bancaria seleccionada para verificar los requisitos actualizados.
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