Reconstruir el salario mínimo es otra tarea pendiente antes del inicio de clases
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CARACAS (VENEZUELA), 01/05/2026.- Personas se manifiestan durante la conmemoración del Día Internacional del Trabajo este viernes, en Caracas (Venezuela).
Sindicatos venezolanos convocan a una protesta en el marco del Día Internacional del Trabajador para exigir el aumento del salario mínimo y en rechazo al anuncio del Gobierno de Delcy Rodríguez sobre el incremento del ingreso mínimo integral, que incluye salario y bonificaciones, a 240 dólares.
EFE/ Miguel Gutierrez Un mes y medio después del doble terremoto hacen falta refracciones a las edificaciones educativas, pero los gremios piden también negociar un aumento del salario mínimo oficial antes de que comience el nuevo período escolar 2026 – 2027.
“El problema no es aritmético, el problema es político.
La discusión de las condiciones de trabajo es un ejercicio de democratización y, por eso, insistimos en que muestren los ingresos que recibe el país y, con eso, nos sentemos a negociar algún acuerdo ”, dijo José Gregorio Afonso, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en entrevista con Efecto Cocuyo .
El salario mínimo lleva cuatro años anclado en 130 bolívares, es decir, hoy apenas equivale a 0,17 centavos de dólar por mes.
Con este dinero, sólo se puede pagar un viaje en el Metro de Caracas y ni siquiera alcanza para la compra de un pan canilla o una malta.
Esta congelación del salario mínimo se traduce en que cualquier profesor de las universidades públicas venezolanas cobra por nómina menos de un dólar, sin importar sus años de formación o su compromiso horario.
Por ejemplo, el máximo escalafón de un profesor titular con dedicación exclusiva en la UCV cobra 522,16 bolívares mensuales, mientras que una profesora instructora a tiempo completo percibe 271,40 bolívares mensuales.
A los profesores se les deposita aparte una bonificación adicional equivalente a 200 dólares mensuales a través del Sistema Patria.
Sin embargo, estos bonos no cuentan para su cálculo de utilidades, ni prestaciones sociales, como tampoco distinguen si se trata de una persona con doctorado y 15 años de servicio o de un profesional recién graduado que comienza su carrera académica como docente.
Por eso, Afonso repitió que las negociaciones por los aumentos salariales para el sector educativo no pueden seguir estancadas en el mensaje de “no alcanza el dinero”.
Afonso insistió en que hace falta que se publique a cuánto ascienden los ingresos mensuales del Estado venezolano por conceptos como la venta del petróleo, la exportación del oro o la recaudación fiscal.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en efectococuyo.com — el contenido pertenece a Efecto Cocuyo.