ONG: La transición en Venezuela avanza hacia una «zona gris»
La organización no gubernamental Laboratorio de Paz advirtió que la transición política en Venezuela, anunciada hace un mes por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio , avanza hacia una «zona gris», y sostuvo que la pregunta ya no es si existe una transición, sino «hacia dónde está conduciendo».
Esa advertencia es el punto de partida del informe «Un mes después del 1A: ¿Toda transición conduce a la democracia? La ‘zona gris’ de Carothers como alerta para pensar el momento venezolano» , publicado este 1 de septiembre por la organización.
El análisis reconoce que el último mes ha producido cambios relevantes: una mesa de diálogo entre el chavismo y un sector de la oposición, acuerdos para renovar el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) , negociaciones sobre el Consejo Nacional Electoral (CNE) , excarcelaciones de presos políticos y una mayor tolerancia hacia algunas expresiones críticas.
Sin embargo, advirtió que «ninguno de esos avances garantiza por sí mismo una democratización del país». «Salir del autoritarismo no significa necesariamente estar avanzando hacia la democracia.
Una sociedad puede abrir espacios de participación y seguir reproduciendo estructuras de poder profundamente antidemocráticas», señala el documento. ¿Qué es la «zona gris»? El informe retoma el concepto desarrollado por el politólogo estadounidense Thomas Carothers para describir países que abandonan parcialmente el autoritarismo sin convertirse en democracias funcionales.
En esa «zona gris» pueden coexistir elecciones, partidos de oposición, organizaciones independientes y nuevas instituciones con graves déficits de Estado de derecho, independencia judicial, representación ciudadana y alternancia real en el poder.
La advertencia de Carothers, sostiene Laboratorio de Paz, resulta especialmente pertinente para el momento venezolano. «Hoy el riesgo no es únicamente que la transición fracase.
También existe la posibilidad de que tenga éxito en producir un país más abierto, más estable y más plural, pero todavía incapaz de calificarse como una democracia», afirma el estudio.
Apertura no es democratización El documento identifica dos señales de alerta para los próximos meses.
La primera es el «pluralismo ineficaz»: instituciones más plurales que continúan siendo débiles y dependientes de acuerdos entre élites, sin garantías de disfrute de derechos para la población.
La segunda es la «política del poder dominante»: un sistema donde existe oposición y competencia electoral, pero el oficialismo conserva ventajas estructurales derivadas del control del Estado, la justicia y los recursos públicos, reseñó Monitoreamos.
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