Los 'smartwatches' para niños, ¿un reloj inofensivo o el hermano pequeño del móvil?
Madrid, 20 ago (EFE).- Los 'smartwatches' o relojes inteligentes se han convertido en el regalo estrella para niños en cumpleaños, comuniones y otros eventos adelantando incluso la edad de entrega del móvil. ¿Son dispositivos más seguros? ¿Son necesarios? ¿Enganchan a los menores?
Muchos padres ven los relojes inteligentes como un dispositivo que les da seguridad y control para saber dónde está su hijo cuando se va de campamento, en trayectos al cole o en esas salidas por el barrio con sus amigos. Se empieza a entregar a los niños en edades tempranas, en algunos casos incluso sobre los 5 o 6 años, y permite la comunicación básica a través de llamadas y el envío de mensajes.
Esto ha provocado que algunas empresas que comercializan 'smartwatches' para menores, como SaveFamily, cifren el aumento en las ventas de esos dispositivos de hasta un 40 % en los últimos dos años.
"Es el hermano pequeño de un teléfono, pero con lo mismo", explica a EFE la psicóloga Ana Asensio. "Es un clon de un teléfono en tu muñeca" que, con independencia de las aplicaciones que tenga, "al final les engancha", restando tiempo a otras actividades de ocio y familia a edades aún más tempranas.
"Acaban teniendo aplicaciones, acaban teniendo vídeos, acaban teniendo imágenes, navegación en redes sociales y se convierten en un atrapa-atención", señala la experta en tecnología y menores.
No obstante, con un uso adecuado puede ser una herramienta útil sobre todo para los padres. Es decir, siempre que no desplace el contacto familiar, el tiempo de juego y deporte, no le absorba más de una hora diaria o no reste horas de sueño, señala.
Desde la asociación Adolescencia Libre de Móviles la recomendación general es la de no entregar ningún teléfono o dispositivo similar a los hijos antes de los 16 años para proteger su neurodesarrollo.
"El teléfono hay que intentar retrasarlo mientras no sea imprescindible, poniendo controles parentales y filtrados de contenido", explica a EFE su portavoz Walter Jones.
Pero sobre todo, destaca la importancia de hacer seguimiento de su uso y de educar al niño "sobre los riesgos que puede encontrar".
Como miembro de Educación Digital Responsable opina que los 'smartwatches' pueden ser, no obstante, "un paso intermedio para evitar esa primera entrega sin barreras ni filtros a niños demasiado pequeños", y lo ve recomendable en algunos casos, como en niños con diabetes para el control de su medicación.
"Puede ser una primera piedra de toque para que el hijo tenga esa independencia" y para comprobar cómo se comporta, ver si responde cuando lo llamas o cuando le pides que te avise, "para que se vaya responsabilizando", expone.
Sin embargo, cree que si no existe esa necesidad, es mejor "no crearla y retrasar ese uso"; cuando la haya, hacerlo de forma gradual y con un trabajo previo para que aprendan a usarlo adecuadamente.
La psicóloga Ana Asensio incide en la importancia de no dar estos dispositivos antes de una edad madurativa porque "corren mucho peligro de meterse en sitios donde no deben". "Un cerebro inmaduro de 9, 10, 11 años...
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.