El reclamo de José María Muscari por cientos de chicos que pasan años esperando una familia
José María Muscari lleva 30 años como director y acaba de estrenar su obra número 70.
Está acostumbrado a convertir historias en teatro, a encontrar personajes, conflictos y palabras para contar una vida sobre un escenario.
Pero Lucio y yo nació de un lugar distinto.
Esta vez, la historia no llegó desde una idea teatral: era la suya.
La de un hombre que a los 47 años se convirtió en padre de un adolescente de 15 que llevaba años esperando una familia .
Durante el primer año de convivencia, Muscari tomó una decisión poco habitual para alguien que hizo de la creación y el trabajo una forma de vida.
Bajó el ritmo, no estrenó ninguna obra nueva y puso su energía en construir el vínculo con Lucio.
En ese tiempo empezó a escribir una bitácora privada sobre lo que les ocurría.
Fue su hijo quien encontró allí una obra posible.
“Viejo, vos hacés de todo una obra de teatro. ¿Por qué no hacés una obra de nosotros?”, le propuso.
La obra funciona también como punto de partida de esta edición de Conversaciones.
Muscari habla de adopción y adolescencia, pero sobre todo de paternidad y del derecho de un adolescente a crecer en una familia .
De la decisión de estar, de escuchar incluso cuando un hijo parece no necesitarlo, de construir confianza sin confundirse con un amigo y de aceptar que amar a alguien no implica poder reparar todo lo que ocurrió antes de su llegada. —Quiero empezar preguntándote sobre la obra que acabás de estrenar, Lucio y yo .
Es la historia tuya y de tu hijo, que llegó a vos por medio de la adopción.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.