Dos elecciones clave ponen a prueba el futuro de Merz en Alemania
PARÍS.– Dos elecciones regionales, dos pruebas de fuego para un canciller tambaleante.
Este domingo, los electores de Berlín y de Mecklemburgo-Pomerania Occidental acuden a las urnas en un clima que la clase política alemana, habituada al consenso, no había experimentado hace décadas: la posibilidad de una victoria de la extrema derecha tanto en un estado del oeste como en uno del este del país.
Un año y medio después de haber llegado al poder, Friedrich Merz afronta este encuentro en la posición más vulnerable de su mandato, apenas recuperado del terremoto provocado el 6 de septiembre por la victoria aplastante de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt, donde el partido de extrema derecha obtuvo el 43,8% de los votos, más del doble que la formación del canciller, la democracia-cristiana CDU (17,2%).
Ese éxito, el primero logrado por la AfD en unos comicios regionales, fue como una onda expansiva, dándole fuerza a la hipótesis –que hace poco se consideraba irreal– de que la extrema derecha pueda llegar al poder en la principal economía europea en las elecciones federales de 2029.
A nivel nacional, las encuestas sitúan hoy a la AfD entre el 27% y el 29%, frente a solo un 18-20% de la CDU del canciller.
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, un estado rural y poco poblado de la antigua Alemania Oriental, la AfD también parte como favorita: la última encuesta del instituto INSA le atribuye un 37% de las intenciones de voto, por delante del Partido Socialdemócrata (SPD, 35%), La Izquierda (Die Linke, 10%), Los Verdes (5%, justo en el umbral electoral) y la Alianza Sahra Wagenknecht (3%, por debajo de la barrera crítica).
Por su parte, la CDU se desplomaría hasta el 7%, lo que supondría su peor resultado electoral histórico, con el riesgo real de caer por debajo del 5% necesario para entrar en el parlamento regional.
El único baluarte de los partidos tradicionales frente a la AfD tiene nombre propio: Manuela Schwesig, de 52 años, la actual ministra-presidenta socialdemócrata, cuya popularidad supera el 60%.
Al frente de una coalición con La Izquierda, se ha forjado una imagen muy diferente del gobierno federal de Friedrich Merz, a pesar de que el SPD es socio minoritario en la coalición de gobierno.
“Se trata, ante todo, de la ”’marca Schwesig’”, resume Wolfgang Muno, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Rostock, quien la describe como “de lejos, la personalidad política más conocida del Estado”, impulsada por “un sentimiento antipartidista cada vez más fuerte en esta región”.
Si las encuestas se confirman este domingo, el SPD podría renovar su coalición con La Izquierda y Los Verdes, siempre y cuando estos últimos logren superar efectivamente la barrera del 5%.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación El Mundo.